A mi derecha rompen las olas del Mar Pacífico, sus diversos tonos azules estrechándose hasta el horizonte, y a mi izquierda escucho el suave murmuro de las olas del Golfo de Papagayo delicadamente acariciando la arena bajo la sombra de las largas ramas de exóticos árboles. Esta privilegiada ubicación, única en el mundo, nos enamora con una magia peculiar que combina a la perfección la impactante belleza de la salvaje vegetación de Costa Rica con lujo desmesurado de Four Seasons.

Four Seasons Papagayo Resort se encuentra en la provincia noroeste de Guanacaste y con espectaculares vistas de la bahía de Culebra y al Golfo de Papagayo, nos ofrece una inmersión inolvidable en el espíritu ‘pura vida’ que sustenta la vida costarricense.

El único hotel con 5 estrellas de Forbes en Centroamérica, este paraíso terrenal –recién renovado con hermosas interiores del reconocido estudio de diseño Meyer Davis– tiene una ubicación privilegiada que nos permite elegir entre dos playas separadas para relajarnos. Una está dedicada a la relajación, con docenas de loungers y cabañas repartidas en la arena dorada. La otra es más orientado a la familia, con paddle y kayak para explorar los riscos y montes frondosos de la costa.

Las impactantes suites del hotel se encuentran construidas sobre pilotes, sobrevolando la selva tropical y las tranquilas aguas de la había o el golfo. Cada rincón, cada detalle, cada instante de nuestra estancia, ha sido planeado meticulosamente, creando espacios de lujo y comodidad inolvidables. Desde la alberca infinity de mi suite gocé de la relajante vista de antiguos y altos árboles, pequeños monos se divertían saltando entre sus ramas.

Four Seasons Papagayo se ha convertido en retiro costero de América Latina por excelencia. La Península donde se encuentra es hogar a cuatro sitios del Patrimonio Mundial certificados por la UNESCO y con una cercanía inigualable a la naturaleza y aventura en uno de los países más pacíficos y biodiversos del mundo, Four Seasons Papagayo, es una magnífica base desde la cual explorar algunas de los innumerables y deslumbrantes maravillas que sedujeron a más de 2,5 millones de visitantes internacionales al país el año pasado.

Juntando los vibrantes colores de la jungla con los del mar, la Peninsula Papagayo es refugio tropical único y eco-sustentable, rodeado de arenas blancas y playas vírgenes. Una impresionante península privada de 1,400 acres en la costa norte del país, este mágico destino nos pone en contacto constante con la naturaleza.

Four Seasons Peninsula Papagayo es además, como todos los increíbles hoteles de esta prestigiosa cadena, un paraíso gastronómico. En su excelente restaurante italiano, llamado Pesce, viví unos momentos de placer puro. Mezclan la tradición con la innovación, los platillos de Pesce recrean los auténticos sabores de Italia, pero con sabrosos toques costarricenses. En su amplia y elegante terraza la música de fondo consiste en el seductor murmullo de las olas y el canto de aves.