A 4 mil 700 kilómetros de distancia de Puerto Príncipe, Tijuana brinda servicio un restaurante operado por migrantes que llegaron de Haití a México buscando ingresar a Estados Unidos; en esta misma ciudad han encontrado una oportunidad de crecimiento personal y laboral debido a que la Asociación de Defensa de los Migrantes Haitianos apoyó la creación de un restaurante administrado por ellos, que ofrece platillos a precios económicos que oscilan entre los 50 y 70 pesos.
El restaurante de comida haitiana Kris Kapab, ubicado en el centro de dicha ciudad fronteriza y que desde hace un año abrió sus puertas, satisface la demanda de tres mil haitianos que radican en este lugar y cuyo nombre en idioma criollo haitiano significa Gracias Cristo.

Desde las primeras horas del día, el capitán de cocina Wilthene Pierre pone a cocer la pata de res para el menudo, el pescado, el pollo, el arroz blanco, el frijol negro y el infaltable plátano macho frito. El comedor es uno de los tres restaurantes de comida típica en esta ciudad, y desde las 11:00 horas recibe a sus primeros clientes y los despide alrededor de las 18:00 horas.

Wilthene Pierre llegó en 2017 con la intención de solicitar asilo político en Estados Unidos, pero desistió cuando el gobierno de Donald Trump decidió cancelar visas humanitarias al considerar que ya no existía crisis por el terremoto en Haití en 2010.
De acuerdo con el informe “Migrantes haitianos y centroamericanos en Tijuana, Baja California”, realizado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y el Colegio de la Frontera Norte entre 2016 y 2017, la migración de pobladores de este país se originó, principalmente, por el terremoto de enero de 2010.

El estudio refirió que, en su viaje a México, muchos atraviesan el estrecho de Darién de Panamá, considerada una zona muy peligrosa: cruzan a pie 160 kilómetros de selva durante 20 días; en tanto 71.4 por ciento de los haitianos tardan cuatro días o menos en llegar a Tijuana desde su ingreso a México, luego de obtener en la Estación Migratoria un oficio de salida.

Señaló que 96 por ciento de los migrantes albergados en la ciudad son originarios de este país, de los cuales nueve de cada 10 manifestaron como motivo principal de su estancia en la ciudad, cruzar a Estados Unidos; no obstante, 44 por ciento refirió que pretendía permanecer en Tijuana y 30 por ciento no decidía aún.

En tanto, cuatro mil 509 haitianos fueron presentados ante la autoridad migratoria de enero de 2016 a abril de 2017; además 14 mil 471 oficios de salida fueron otorgados por el Instituto Nacional de Migración (INM) a extranjeros originarios de Haití y de diversos países de África.

Mientras que nueve de cada 10 que llegaron a Tijuana habían residido en Brasil antes de migrar con dirección al vecino país del norte, otros provenían de Chile, Venezuela y otros países de Sudamérica.

Según el Instituto Nacional de Migración, en abril de 2017, en Baja California permanecían cerca de tres mil 400 haitianos, 75 por ciento en esta ciudad fronteriza y 25 por ciento en Mexicali; a su vez, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos señaló que en la actualidad hay cerca de cinco mil haitianos que trabajan en Tijuana, Baja California.