JORGE VILLEGAS HERNÁNDEZ “eltíojorge.com”

fotografías: VIDEOCINE

La doble moral y la doble vida conllevan per sé serias consecuencias. 
Consecuencias muy difíciles de medir, y casi imposible evitarlas. Más aún cuando se trata de amores “prohibidos socialmente”. 
Sobre todo, no se puede imaginar que detrás de algunas casualidades de la vida se encuentre la mano del maligno…en esta ocasión, a través de las siete Damas o siete Musas. 
Cada uno de estos personajes tiene un papel asignado, una obligación perpetua, y una inmortalidad asegurada, siempre y cuando se cumplan las reglas obligadas. 

El aparente abrupto final del romance entre el poeta y profesor universitario Samuel Salomon, y su joven alumna y amante Beatriz; espera un largo año para cobrar esas nefastas consecuencias de la doble moral y la doble vida. 

Víctima de fuertes remordimientos, de repente Samuel empieza a ser sujeto de acoso terrible y terrorífico a través del sueño. 
Acoso que, además, lo hace receptor de mensajes que parecen no tener explicación. ¿Quien o quienes envían estas misivas diferentes a todo; más aún en cuanto a la senda que va tomando Samuel y dos diferentes “aliadas”. 

Un terror que no recurre al típico sobresalto, o al abuso de música ex profesa y ruidos sobrecogedores. Un terror diferente e inteligente, que juega con el espectador.
Todo se resume en la interpretación correcta del mensaje. 

Mensaje que va variando continuamente de acuerdo a esas reglas antes mencionadas; y a los designios de las Siete Damas, o “Las Musas del Diablo”.