Para que los proyectos que surgen a través de los Clubes de Ciencia México logren formalizarse en investigaciones, los organizadores buscan implementar un programa de medición y seguimiento.

En el marco de la clausura de los Clubes de Ciencia que tuvieron como sede la ciudad de Ensenada, Carla Márquez Luna, coordinadora de los clubes en dicho municipio, comentó en entrevista con la Agencia Informativa Conacyt que lo que se busca es impulsar a los estudiantes para que sigan trabajando en los temas del club en el que participaron.

“En un futuro se tienen proyectos para formalizar esto, le llaman Clubes de Ciencia Connect, sí se busca poder expandir la experiencia Clubes de Ciencia por un año o más pero está todavía en proceso”, precisó.

Mencionó que dentro de la estrategia se contempla establecer puentes para que los estudiantes puedan recurrir a instancias de investigación en México o en el extranjero, de tal forma que conozcan las oportunidades con que cuentan para el desarrollo de su proyecto.

Cuarto Club de Ciencia en Ensenada

Del 24 al 30 de julio se realizaron las actividades de los Clubes de Ciencia que por cuarta edición se celebraron en Ensenada, teniendo como sedes las instalaciones de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y el Centro de Nanociencias y Nanotecnología (Cnyn) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Con instructores procedentes de instituciones como Harvard, Caltech, la Universidad Estatal de Luisiana, la Universidad de Hawai, UABC, UNAM y el Centro de Investigación Científica y Educación Superior de Ensenada (CICESE), se impartieron nueve clubes, cada uno con 20 estudiantes.

Carla Márquez apuntó que entre 70 y 80 por ciento de los estudiantes que asistieron a esta edición radica en Baja California, mientras que el resto es procedente de diversas entidades de México.

Benjamin Sanchez y Carla Marquez. Credito Karla Navarro0416 2Refirió que 80 por ciento de los participantes son estudiantes de escuelas públicas y en general se contó con una asistencia equitativa entre hombres y mujeres.

“Como tenemos oportunidad de dar un curso, de conectarnos y platicar con los alumnos, es fantástico, realmente motiva mucho a continuar con el proyecto, sobre todo porque conoces el esfuerzo de los alumnos para estar aquí”, expresó.

Al finalizar los clubes, los estudiantes cuentan con un espacio libre para transmitir lo que aprendieron en cualquier forma, siendo en esta edición las obras de teatro la estrategia más utilizada; también se hace una sesión de pósteres para presentar los resultados.

Selección de temas

Para definir los temas de los clubes de cada edición, los miembros de Clubes de Ciencia hacen un match entre los aspirantes a instructores para que desarrollen un tema conjunto que sea novedoso e interesante.

“Por ese tipo de matching se pueden encontrar muchos clubes nuevos bastante interesantes que posiblemente a ninguno de los dos instructores se les hubiese ocurrido desde un principio”, estimó Carla Márquez.

Entre las áreas en las que se enfocaron los clubes de esta edición están biología y genética, medicina, ciencias computacionales y otros relacionados con medio ambiente, como los efectos del fenómeno de El Niño en Ensenada y energía solar.

“Todos los instructores son estudiantes de posgrado o investigadores jóvenes y muchas veces estudiantes extranjeros, lo que permite a los estudiantes locales conocer experiencias con las que no tienen contacto de forma cotidiana”, opinó.

Las experiencias

Para Dana Priscila García Chávez, estudiante de séptimo semestre de ingeniería agroquímica en el Instituto Tecnológico de Tijuana, los Clubes de Ciencia representaron la apertura a la programación con Python.

“Gracias a este club me di cuenta que puedo usar este tipo de apoyo para mi carrera y puede ahorrarme muchísimos años de investigación porque quiero iniciar varios proyectos y estos programas algorítmicos eliminan tantas variables que te lanzan resultados muy probables y siento que me va a ser muy útil el conocimiento que adquirí esta semana”, compartió.

El ensenadense Jesús David Rojas Méndez, estudiante de ingeniería en nanotecnología en la UABC, platicó que aprendió sobre la creación de nuevos materiales para la construcción de celdas solares.

“Lo aprendido en el Club de Ciencia fue maravilloso porque aprendimos mucho de mecánica cuántica, muchas cosas que en la licenciatura no te alcanzan a dar. En esta semana nos dieron fórmulas muy padres y esto me va a ayudar si me quiero dedicar a la parte de química teórica o incluso celdas solares en la parte práctica, nos enseñaron cómo hacer una celda desde lo básico, cómo empezar a hacerla y cómo funciona cada celda”, finalizó.

CONACYT

VíaCONACYT

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