Al principio, internet era una extensión de nosotros mismos, donde podíamos obtener información, comunicarnos y hacer cierto tipo de gestiones o consumir diversos contenidos, pero con el tiempo se ha convertido en una piedra angular para la vida de muchos, ya que le tenemos confiados numerosos datos a servidores por todo el mundo. Sea información que compartimos voluntariamente o bien datos que simplemente deseamos tener a salvo de pérdidas en un segundo lugar más allá de nuestros dispositivos físicos, lo cierto es que no terminamos de estar del todo seguros de que en un momento dado esta información pueda ser publicada o vendida. Ya ha habido casos en los que millones de datos bancarios han sido expuestos, o famosas que han visto salir a la luz sus fotografías más comprometidas. ¿Cómo saber dónde podemos estar tranquilos?

En primer lugar, no podemos dejar todo en manos de las empresas, evidentemente. Tenemos que subir a internet nuestros datos con responsabilidad y no indiscriminadamente, debemos aprender qué puede ser público y cuáles serán las consecuencias si alguien decide viralizarlo, y en el caso de datos privados, saber muy bien a quién se los confiamos. Una de las cosas que más nos preocupan son los servicios de mensajería. Aquí, evidentemente, cualquier puede reenviar un mensaje que le hayamos enviado, o incluso publicarlos haciendo un screenshot (aplicable también a nuestros timelines en redes sociales y a las Stories de 24 horas de duración). Debemos tener cuidado de a quién le enviamos qué, pero cuando confiamos plenamente en el receptor, queda saber si el servicio de mensajería guarda algún registro de dichas conversaciones, que pueda ser en algún momento hackeado o intervenido por el Gobierno. En este caso, es Mensajes, de Apple, el servicio que ha demostrado tener el cifrado más seguro, hasta el punto de que ni ellos mismos pueden acceder a nuestras conversaciones incluso bajo la solicitud de la Policía.

En el caso de las plataformas de venta de productos y servcios, son los casinos los que destacan por contar con la seguridad más férrea. No todos, evidentemente. Es muy interesante acceder a comparadores como https://www.casinos2k.com/ en los que comprobar cuáles son los más fiables, pero por norma general este tipo de sitios invierte muchos esfuerzos y presupuesto en asegurar tanto los datos personales y bancarios de sus usuarios como en protegerse a sí mismos de ciberataques en busca de su dinero o de bases de datos de alto valor en la deep web. La misma banca online se fija en los métodos de protección y seguridad de los casinos para replicarlos en sus webs, peleando por sufrir cada vez menos phising. La mayoría de las veces emplean sistemas que han visto funcionar exitosamente en los casinos en línea.

Entonces, ¿cuál es el método más seguro para pagar? Sin duda, como nuestro dinero es uno de nuestros bienes más preciados, las tarjetas bancarias han ido implantando sistemas de identificación biométricos o más bien han ido aprovechado los que ofrecen los terminales de las diferentes marcas (Apple, Samsung…). Huellas dactilares, el iris ocular o incluso el rostro entero, pero si no tenemos un terminal de última generación, esto no será posible. Sin embargo PayPal, presente en nuestras vidas desde hace más de diez años y lanzado por el mismísimo Tesla pone a nuestra disposición un método de pago a través del cual sólo compartimos nuestra dirección de email o número de teléfono con el vendedor, y nuestras cuentas bancarias o tarjetas de crédito o débito asociadas a nuestra ID sólo serán visualizadas por PayPal, quien, dicho sea de paso, mantiene a raya a los ciberdelincuentes sin que hayamos tenido noticia hasta el momento de fuga de datos desde su plataforma. A fecha de hoy, no tiene rival en cuanto a pagos discretos a través de internet se refiere.