La utilización de internet ha crecido de manera exponencial  en nuestro país. Hoy más del 40% de los mexicanos utilizan alguna forma de comercio electrónico. Esto incluye, aunque no de forma exclusiva, compras por Internet, banca en línea y pago de servicios intermedios de transferencias monetarias; entre otros varios servicios. Esta tendencia además crece por el hecho de que cada vez las transacciones se dan más vía teléfonos móviles, donde México es tiene una gran penetración entre su población, de casi 87%.

Así, la utilización de medios electrónicos crecerá exponencialmente. De igual manera, el peligro de sufrir delitos relacionados a este nuevo modo de consumo y transacción de la población en general.

El cibercrimen ha evolucionado a niveles que han dejado pérdidas por 175,000 millones de dólares a escala mundial. México ya es un jugador importante en materia de ciberseguridad, donde ya hay algunos datos interesantes:

  • Los más afectados en ciberdelitos: México ocupa el segundo lugar en América Latina (sólo detrás de Brasil) en vulnerabilidad a ciberataques relacionados con piratería informática, robo de identidad y fraude en tarjetas de crédito, de acuerdo con la consultora de información estratégica LexisNexis Risk Solutions.
    • El monto de los fraudes cibernéticos ascendió a $2,520 mdp; se bonificó sólo el 57% del monto reclamado y 93 de cada 100 fraudes cibernéticos se resolvieron a favor del usuario.
    • En el primer semestre de 2017, los RI cibernéticos aumentaron 285% respecto del mismo periodo del 2016
  • Se vulneró el corazón de nuestro sistema bancario: El Sistema Financiero Mexicano sufrió el hackeo más sensible de su historia al verse vulnerado su Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), provocando pérdidas por 300 millones de pesos a distintos actores del sector financiero mexicano.
  • La ciberseguridad es multicanal y sofisticada: En México se utiliza un promedio de 4.6 soluciones de mitigación de fraude en las compañías de comercio minorista, comercio electrónico y servicios financieros. El 82% de las empresas mexicanas rastrean el costo del fraude por medio de un canal en línea, en una tienda o por celular, y un 75% por métodos de pago, sean éstos por tarjeta de crédito, débito o cheques.
  • Cada ciberataque exponencia las pérdidas: El costo para los comerciantes y empresas de servicios financieros en México es 3.39 veces el monto del valor de la transacción perdida. Esto es, cada vez las empresas gastan más y de manera más sofisticada en prevención de fraudes.

Por lo tanto, México es un blanco creciente para los ciberdelincuentes. La penetración de los teléfonos celulares, la gran cantidad de usuarios de internet, y poca infraestructura de ciberseguridad, hacen que los delitos virtuales crezcan, y se vuelvan una seria amenaza para nuestra economía. Sin dude un tema que debiera ser parte de una agenda de política pública gubernamental y acciones concertadas dentro del sector privado.