El auge del fentanilo ha venido a cambiar de manera importante el negocio del narcotráfico en México, así como sus dinámicas y organización. El Dr. José Andrés Sumano Rodríguez, investigador del Departamento de Estudios Culturales en El Colegio de la Frontera Norte (El Colef), explica que las rutas tradicionales de tráfico de cocaína y heroína hacia los Estados Unidos, se han vuelto menos atractivas debido al auge de los opioides y drogas sintéticas.

Aunado a lo anterior, el especialista señala que el fentanilo, del cual sus componentes primarios provienen de China, se produce cada vez más en México por la rentabilidad de esta droga, por lo cual los grupos del narcotráfico han cambiado su enfoque hacia dicha droga; debido a que su producción no está sujeta a ciclos agrícolas, no requiere grandes porciones de tierra, es más fácil de ocultar (al realizarse en laboratorios) y una distribución más discreta.

El Dr. Sumano puntualiza que debido a estos cambios, ciudades ubicadas en el norte de México, cerca del pacífico, han entrado dentro de las dinámicas de los grupos criminales y que, en algunos casos, han aumentado los niveles de violencia; dado que el narcotráfico no se ha enfocado solamente en la producción y tráfico del fentanilo, sino que ha crecido en otras esferas e incluso acrecentado en actividades como el tráfico de personas o el cobro de rentas a negocios.

Para el investigador de El Colef, atender la crisis del fentanilo se debe hacer una estrategia entre Estados Unidos y México, en donde se cambié la narrativa, se debe ser la crisis de los opioides, del país vecino, como un tema de salud pública y no como parte de un enfoque punitivo.

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