Los inicios de Banyan Tree se remontan más de treinta años, cuando los fundadores compraron una vasta extensión de tierras costeras en Phuket, Tailandia marcado por lagunas del azul de cobalto intenso, sólo para descubrir que este bello color no provenía de la naturaleza, sino de la contaminación del inquilino anterior – una mina de estaño. En lugar de alejarse, se dedicaron a la limpiar los suelos ácidos mediante la plantación de más de 7,000 árboles. Al hacerlo, transformaron esa tierra ecológica en el ambientalmente sensible primer resort Banyan Tree en 1994.

Pionero, el resort Banyan Tree Phuket lanzó el paraíso terrenal que es esta isla al estrellato. Rodeado por una laguna de agua salada, el resort juega con nuestros sentidos, introduciendo el agua a sus complejas construcciones a través de espejos líquidos que reflejan sus elegantes estructuras.

Diseñado con la meta de crear un espacio surreal, altas palmeras se alzan en islas dentro de las vastas albercas del resort y los sofisticados techos de teja café-rojizos lucen puntas al estilo tradicional tailandés, levantadas drásticamente hacia el cielos azul de Phuket. En las habitaciones extravagantes pinturas a mano encarnan el estilo antiguo del arte del país, elaboradas con tintas de oro y colores vívidos.

Además, el resort es un destino ideal para los amantes de la alta gastronomía tailandesa, una de las más exquisitas y elaboradas del mundo. En Banyan Tree Phuket podemos gozar del arte culinario de la isla en su máxima expresión. Con once restaurantes o experiencias gastronómicas, aquí nunca nos quedaremos sin opciones; cada restaurante comparte una pasión por la comida y nos da una visión única de diferentes cocinas.

Un paraíso en todos los sentidos de la palabra, Phuket es una isla que, como un poderoso imán, nos llama una y otra vez a quitarnos los zapatos y vagar descalzos por sus playas.

Phuket ofrece algunas de las vistas más singulares e impactantes de Asia, como las formaciones de piedra caliza que desafían la gravedad en el Parque Nacional de Phang Nga, o la Antigua Ciudad de Phuket, un crisol de la cultura asiática y occidental, y por supuesto el Gran Buda, el hito cultural más importante de Phuket. En los fines de semana podemos visitar el mercado local de Naka o hacer un corto viaje a la mundialmente famosa isla de Phi Phi, conocida por el libro y la película “La Playa”.

La inspiración para la exótica imagen que nos llega a todos a la menta al pensar en el paraíso fue, sin duda, la isla de Phuket. Fina arena blanca, drásticos riscos, frondosa vegetación que desemboca en un mar de mil colores… en este edén cada instante es una oportunidad de rendirnos ante la tentación y vivir momentos de placer puro, de hedonismo en su máxima expresión y de lujo desmesurado.

Cuando el lujo se mezcla con la belleza natural el resultado es magia. Así es como Banyan Tree, en todos los rincones del planeta, nos transporta a mundos de fantasía.