El presidente Donald Trump anunció esta noche una prohibición de viaje de 30 días desde 26 países de Europa a Estados Unidos, la cual entrará en vigor a la medianoche del viernes, en busca de contener la extensión en el territorio estadounidense de la pandemia del coronavirus.

La prohibición incluirá a la mayoría de los “ciudadanos extranjeros” que quieran entrar a Estados Unidos de gran parte de Europa, excluido el Reino Unido, según el secretario del Departamento de Seguridad Interna (DHS), Chad Wolf.

En su mensaje a la nación estadounidense, desde el despacho Oval de la Casa Blanca y transmitido por las cadenas de televisión, dijo que la suspensión incluiría el transporte de carga.

Pero, momentos después, por Twitter, dio marcha atrás y expresó que “la restricción frena a la gente, no a los productos”. Una hoja informativa de la Casa Blanca no hace alusión alguna a una prohibición en el transporte de carga.

“Para evitar que nuevos casos ingresen a nuestras costas, suspenderemos todos los viajes desde Europa a los Estados Unidos durante los próximos 30 días. Las nuevas reglas entrarán en vigor el viernes a la medianoche. Estas restricciones se ajustarán según las condiciones sobre el terreno”, dijo Trump en su mensaje.

Luego habló directamente de que la suspensión aplicará al comercio y al transporte de carga.

“Habrá exenciones para los estadounidenses que se hayan sometido a las evaluaciones adecuadas, y estas prohibiciones no solo se aplicarán a la enorme cantidad de comercio y carga, sino a otras cosas a medida que obtengamos la aprobación. Cualquier cosa que venga de Europa a los Estados Unidos es lo que estamos discutiendo”, agregó Trump en el mensaje.

El secretario Wolf aclaró después que la orden presidencial no aplica a los residentes legales permanentes, familiares directos de ciudadanos estadounidenses y, sin precisar, “a otras personas identificadas en la proclama” presidencial.

Wolf dijo que la orden aplica a “la mayoría de los ciudadanos extranjeros que han estado en ciertos países europeos en cualquier momento durante los 14 días anteriores a su llegada programada a los Estados Unidos”.

Trump – quien en los pasados días ha querido minimizar la gravedad de la crisis-, tomó la decisión horas después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el coronavirus se había convertido en una pandemia, es decir una epidemia que se extiende a varios países.

“Respondemos con gran rapidez y profesionalismo. Actuar inteligentemente hoy evitará que se propague el virus mañana”, dijo, aunque, en medio de sus temores sobre la caída de los mercados, también afirmó que “esta no es una crisis financiera, es una situación temporal que superaremos como nación y mundo”.

Previamente, Estados Unidos había impuesto una prohibición de viaje similar a China e Irán.

La ampliación de las nuevas restricciones tendrá un impacto significativo en las aerolíneas y la industria turística.

Los países europeos incluidos en las nuevas restricciones de viaje son Austria, Bélgica, la República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Islandia, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, los Países Bajos, Noruega, Polonia, Portugal, Eslovaquia, Eslovenia, España, Suecia y Suiza, según el secretario Wolf.

Como parte de sus medidas, Trump solicitó a los hogares para adultos mayores que frenen las visitas no médicas y confirmó que el gobierno federal aumentará el fondo de los préstamos a pequeños negocios a $50,000 millones. “Eso ayudará a las pequeñas empresas a lidiar con interrupciones temporales”, agregó.

Trump también indicó que se propone diferir los pagos de contribuciones de individuos y empresas que han sido afectadas adversamente por la crisis del coronavirus, lo que a su juicio liberará otros $200,000 millones, e insistió en su propuesta para que el Congreso autorice una reducción en el pago de nómina al Seguro Social.

Dijo que solicitará al Congreso que tome acción “para asegurar que los trabajadores estadounidenses impactados por el virus puedan quedarse en casa, sin miedo de sufrir apuros económicos”.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos se propone aprobar mañana, jueves, un proyecto de ley que incluya una licencia remunerada por enfermedad que reemplace dos tercios del salario de un trabajador, fondos para desempleo y cerca de $1,000 millones para asignaciones alimentarias de emergencia, entre otras cosas.

Más adelante, el liderato del Congreso, como reclama Trump, puede evaluar iniciativas contributivas, según el presidente del Comité de Finanzas del Senado, el republicano Charles Grassley.

Hasta el miércoles, el gobierno federal había confirmado la existencia en Estados Unidos de sobre 1,100 casos de coronavirus, y 31 víctimas fatales.

Para “la gran mayoría de los estadounidenses: el riesgo es muy, muy bajo”, sostuvo Trump.

“Las personas jóvenes y sanas pueden esperar recuperarse completa y rápidamente si contraen el virus. El mayor riesgo es para la población de edad avanzada con afecciones de salud subyacentes. La población de edad avanzada debe ser muy, muy cuidadosa”, señaló el presidente de Estados Unidos.

Trump quiso hacer énfasis en que el coronavirus comenzó en China y lo describió como un “virus extranjero”.

Reacciona el liderato demócrata

A la speaker Nancy Pelosi y el líder de la minoría demócrata del Senado, Charles Schumer (Nueva York), les resultó alarmante que Trump no hablará de la falta de ‘kits’ para las pruebas del coronavirus.

“Tenemos una crisis de salud pública en este país y la mejor manera de ayudar a mantener al pueblo estadounidense a salvo y garantizar su seguridad económica es que el presidente se concentre en combatir la propagación del coronavirus mismo. De manera alarmante, el presidente no dijo cómo abordará la administración la falta de kits de prueba de coronavirus en todo Estados Unidos”, indicaron, en una declaración conjunta.

Indicaron que el proyecto demócrata que irá a votación el jueves en la Cámara baja “incluirá pruebas gratuitas de coronavirus, licencias de emergencia remuneradas para los trabajadores, asistencia de seguridad alimentaria, ayuda a los estados sobrecargados por los costos de Medicaid y un seguro de desempleo fortalecido, entre otras medidas muy necesarias para mantener a los estadounidenses seguros”.

Golpe mayor a la industria de la aviación

La decisión del presidente Trump de prohibir en gran medida los viajes desde Europa puede ser una acción sin precedente y podría tener repercusiones profundas en la actividad económica de Estados Unidos y el resto del mundo, particularmente en el sector de la aviación.

Datos del Departamento de Transportación de Estados Unidos apuntan a que para el período de 12 meses que concluyó en marzo de 2019, el tráfico de pasajeros entre Estados Unidos y Europa alcanzó 71.4 millones. De esa cifra y específicamente en marzo de 2019, unos 5 millones de pasajeros viajaron entre Estados Unidos y Europa.

Según el Departamento de Transportación, en el período de 12 meses que concluyó en marzo del 2019, se trasladaron 3.6 millones de toneladas de carga aérea entre Estados Unidos y Europa.

De esa cifra, solo en marzo del año pasado, se transportaron unas 309,365 toneladas de carga aérea entre Estados Unidos y Europa.

*Joanisabel González colaboró con este reportaje