El Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Asociación de Bancos de México (ABM) anunciaron que durante el primeros cuatro meses de 2020 lanzarán la facturación instantánea, a través del pago con tarjeta de crédito y débito, un nuevo mecanismo que permitirá a los contribuyentes generar una factura electrónica al momento en que las personas hagan cualquier pago con tarjeta.

“Margarita Ríos-Farjat, jefa del SAT, y Luis Niño de Rivera, presidente de la ABM, coincidieron en que la facturación instantánea se trata de una innovación que busca facilitar a los contribuyentes, tanto emisores como receptores, la generación de facturas a través de las 1.3 millones de terminales punto de venta”, indicó el abogado fiscalista Jorge Pickett Corona.

Señaló que próximamente el proceso de pago y el de facturación estarán integrados en las terminales de punto de venta, en tanto que las tarjetas contarán con la información fiscal del contribuyente y de esa manera pueda generarse la factura instantánea al momento de realizar cualquier tipo de pago.

De esa manera, agregó, no se tendrá que cambiar la tarjeta, sino que a través de la Terminal Punto de Venta (TPV) o en una sucursal bancaria, se incluirá su Registro Federal de Causantes (RFC) en el chip del plástico, asimismo, y por consecuencia de lo anterior, no se podrá facturar a terceros porque el RFC es personal.

Sin embargo, el nuevo mecanismo de facturación instantánea será voluntario en una primera etapa, dijo, donde cada contribuyente decidirá al momento de pagar con tarjeta si quiere generar factura; si decide facturar, deberá ingresar su RFC al terminal punto de venta.

“Pero si bien es cierto, el objetivo es facilitar el cumplimiento de los contribuyentes, para el SAT también es un mecanismo para fortalecer la fiscalización ciudadana”, advirtió el abogado fiscalista.

Según el SAT, explicó, se trata de hacerle la vida más fácil a los contribuyentes, no obstante que la autoridad tendrá información de que existió determinada operación y que es fiscalizable, pues la información que se dé debe ser real, y así las transacciones pueden ser rastreadas o fiscalizadas.

Además, de acuerdo con la AMB, todas las operaciones generadas con tarjeta son enviadas al SAT aunque no se pida factura, por lo que la recomendación del SAT es que se pida factura para dar transparencia a las operaciones.

Por último, Jorge Pickett mencionó que dicho mecanismo de facturación instantánea está enfocado en el apoyo a los contribuyentes y los comercios pequeños como farmacias, papelerías, gasolineras y restaurantes, para simplificar procesos de facturación, estimando que a partir de los cuatro meses del año 2020 los bancos ya tengan instrumentada la facturación instantánea.