Olvidándose o ignorándose que tarda siglos en desaparecer, el plástico se ha convertido en un producto popular pese a que se emplea en una sólo ocasión, tal como ocurre con platos, vasos, platos y cubiertos desechables. En México es la basura que más ha crecido: pasó de 1.38 millones de toneladas en 2001 a 4.58 millones en 2012, un aumento de 232.4 por ciento en México.

Lo último que se sabe sobre la generación de estos desechos data de 2012, cuando se presentó el Diagnóstico para la gestión integral de residuos sólidos. Fuera de ello, no hay documentación reciente de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) sobre la generación de estos desechos ni sobre las políticas.

La Alianza México Sin Plástico, apoyada por la representación de ONU Medio Ambiente en México, en el reporte Reciclar, la falacia de la industria en la lucha contra la contaminación plástica. Estado del reciclaje en México señala que hay una grave crisis de contaminación porque el acopio y reciclaje de plástico es mínimo debido a la falta de infraestructura y regulación sobre envases plásticos.

El documento informa que 22 estados cuentan con leyes para la gestión y prevención de residuos sólidos, pero en 2016 datos del Inegi indican que tan sólo 77 de 2 mil 458 municipios y alcaldías del país contaban con centros de acopio registrados –suman mil 60– que captaron sólo 0.03 por ciento de 40 millones de toneladas de residuos sólidos con algún valor, entre ellos plásticos, metales, vidrio, papel.