La nueva Ley Laboral en México se debe ver como una oportunidad de incrementar la competitividad de las empresas y mejorar las relaciones obrero-patronales, ya que es una exigencia del entorno mundial.

Así lo señaló Román Caso Espinosa, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Electrónica de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (Canieti), región Noroeste, durante la sesión mensual del organismo.

“Los cambios en la ley laboral vienen encausados a generar un entorno de competencia. Se ven a lo mejor como agresivos, pero debemos verlos como una fuerza y no una amenaza porque necesitamos entrar en estándares de competencia mundial”, comentó.

El dirigente mencionó que la reforma laboral es un eslabón importantísimo que depende de inversión extranjera, así como la interacción que se tiene con el exterior, sobre todo en una región fronteriza como Baja California.

Además, subrayó que esta nueva ley contempla hacer una revisión al interior de las empresas en cuanto al nivel de satisfacción de los empleados, quienes tienen libertad de elegir a su líder sindical, sin presiones.

“El sindicalismo per sé existe, mas no ha sido en nuestra región una situación de problema, qué bueno, convirtámoslo en una herramienta de mejora para las condiciones de nuestros trabajadores”, expresó Román Caso.

Por su parte, la directora del despacho Alcofi Consultores S.A., Juanita Pérez Floriano, destacó que esta nueva ley laboral viene de una reforma constitucional de 2017, que es resultado de presiones globales.

Dichas presiones, explicó, obedecen a señalamientos y denuncias ante la Organización Internacional de Trabajo (OIT), en Suiza, por sindicalismo blanco, es decir, relaciones simuladas de sindicatos.

“Nos han señalado por la dilación de juicios en las juntas locales de conciliación y arbitraje como si fuera un asunto en perjuicio de los derechos de los trabajadores, pero no, lo que no hay son recursos, no hay computadoras, no hay personal”, afirmó.

Finalmente Pérez Floriano resaltó que la ley tiene muchas ventajas, pues elimina huelgas por extorsión, protege al trabajador para elegir libremente a su líder sindical, y privilegia la conciliación sobre el juicio laboral.