Parte de los cambios fiscales 2020, contempla la obligatoriedad de revelar esquemas reportables al Servicio de Administración Tributaria (SAT), lo cual, de no hacerlo, los implicados pueden hacerse acreedores a multas onerosas.

Así lo señaló el Lic. Jorge Pickett Corona, abogado fiscalista, quien explicó que los esquemas reportables consisten en aquellos que generen o puedan generar, directa o indirectamente, la obtención de un beneficio fiscal en México.

“Los asesores fiscales se encuentran obligados a revelar los esquemas reportables generalizados y personalizados al SAT, sin embargo, los contribuyentes, en su caso, también podrán presentar esquemas reportables ante la autoridad”, indicó.

El abogado fiscalista refirió que, una vez que el SAT ha sido informada, ésta proporcionará un número de identificación al esquema, el cual deberá ser utilizado por quien lo reveló y ser anotado por el contribuyente para que lo aplique en su declaración anual.

“En el caso de que el asesor fiscal o el contribuyente obligado, no hicieren la revelación de algún esquema reportable, podrían recibir multas cuantiosas por el SAT”, advirtió.

Algunas de las infracciones que contempla el fisco federal van de 50,000 hasta 20 millones de pesos a quien no revele un esquema reportable, revelarlo de forma incompleta o con errores, o hacerlo de forma extemporánea, salvo que se haga de forma espontánea.

De 20 mil a 25 mil pesos a quien no revele un esquema reportable generalizado, que no haya sido implementado; de 100 mil a 300 mil pesos cuando no se proporcione el número de identificación del esquema reportable a los contribuyentes.

Asimismo, de 25 mil a 30 mil pesos a quien no atienda el requerimiento de información adicional que efectúe la autoridad fiscal, o manifestar falsamente que no cuenta con la información requerida respecto al esquema reportable.

De 25 mil a 30 mil pesos a quien no expida alguna constancia, en los términos de las disposiciones generales que, para tal efecto, expida el Servicio de Administración Tributaria.

De 100 mil a 500 mil pesos a quien no informe al SAT cualquier cambio que suceda con posterioridad a la revelación de esquemas reportables.

Y de 50 mil a 70 mil pesos a quien no presente la declaración informativa que contenga una lista con los nombres, denominaciones o razones sociales de los contribuyentes, así como el RFC.

Por último, Pickett Corona exhortó a los contribuyentes y asesores fiscales a cumplir con los requerimientos del SAT, y así evitar onerosas sanciones que puedan poner en riesgo sus negocios.