México debe revisar su inserción en la economía global a través de decisiones soberanas y apertura económica que deriven en beneficios directos para la población y evite “satisfacer los afanes de dominación y poder de las élites capitalistas mundiales”, aseguró el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública(CESOP) de la Cámara de Diputados.

En su estudio: Los Grandes Trazos hacia la Instauración de la Globalización Económica, el centro de estudios de la Cámara baja precisa que el nuevo tratado al que llegó México con Estados Unidos y Canadá, el T-MEC, debe verse como una oportunidad para profundizar a la economía mexicana con el mundo.

“El nuevo USMCA (antes TLCAN) es una plataforma que brinda nuevas oportunidades para profundizar el proceso de internacionalización de la economía mexicana”, se indica en el documento.

Aunado a ello, el estudio acota que “por el bien del país” la relación económica con Estados Unidos debe basarse en reglas claras.

“Esta plataforma (el nuevo tratado) es de enorme relevancia porque debe saberse que por el bien del país la relación económica con Estados Unidos ha de estar perfectamente inscrita en un acervo ordenado de políticas, estrategias, normas, regulaciones y leyes de validez internacional que permitan matizar y corregir (en lo posible) las asimetrías que presentan las estructuras económicas y sociales de los países suscribientes”, indica el estudio como parte de sus conclusiones.

Sobre la globalización en su generalidad, el CESOP señala que en la actualidad se han incrementado las desigualdades entre las poblaciones que habitan países desarrollados y aquellas en vías de desarrollo.

“La globalización debe ser reformada de modo que sus beneficios sean compartidos por todos los países. Asumir que los Estados nacionales deben ser cruciales en la tarea de impulsar la cooperación internacional y respetar sus facultades y derechos soberanos debe ser una premisa permanente por quienes hoy lideran los esfuerzos globalizadores”, indica el documento.

Y es que, se precisa en el estudio, la globalización como se ha concebido en la actualidad ha representado “una amenaza para las identidades nacionales por la forma en que los organismos internacionales y los países desarrollados lo han impuesto en los países en desarrollo”.

En este sentido, el estudio hace un llamado para que los organismos internacionales que impulsan la globalización en los países del orbe mejoren su trabajo ya que, hasta ahora, su trabajo “dista mucho de ser exitoso en términos de promover el desarrollo, la estabilidad y la prosperidad mundial”.

El documento del CESOP coloca a las empresas transnacionales como parte fundamental de la globalización debido a que son portadoras de la Inversión Extranjera Directa, sin embargo, indica, en la actualidad dichas corporaciones son mal vistas por las poblaciones de países en desarrollo por lo que también hace un llamado a mejorar su relación con las sociedades en las que actúan.

“Las corporaciones transnacionales son vistas con recelo en los países receptores de las inversiones porque su presencia ha ocasionado el desplazamiento y desaparición de las empresas productivas, comerciales e inversiones nacionales”, asevera el estudio.

Asimismo, el documento vitupera que la globalización ha complicado la circulación de recursos a los países que afrontan crisis financieras.

“La globalización ha dificultado el acceso de los fondos prestables provenientes de los organismos financieros internacionales a los países en crisis porque aquellos son condicionados a la adopción de medidas de ajuste de carácter recesivo y de choque que han ocasionado severos desequilibrios sociales”, precisa.

El CESOP señala, por último, que la globalización debe verse como un proceso en el que se deben dar pausas y ritmos, en donde los ministerios de Hacienda de cada país juegan un papel crucial en la toma de decisiones.

“Los ministerios de hacienda deben evitar asumir decisiones erróneas que puedan propiciar el colapso de los sistemas económicos nacionales pues, en contrario, la globalización debe verse con una visión de largo plazo debidamente guiada por un sistema planificado”, concluye.