A altas horas de la noche, mientras el coronavirus empieza a extenderse por las calles y avenidas de las principales metrópolis del mundo el gobierno de El Salvador anuncia el cierre de fronteras -sin avisar a sus vecinos- y la implementación de medidas de seguridad especiales que, como siempre pasa en estos casos quedarán en vigor cuando la crisis haya pasado.

El presidente de el Salvador solo estaba siguiendo la línea de otros gobiernos del mundo que han aprovechado esta situación para su beneficio político.

Así, en México los diputados y senadores se ‘regalaron’ múltiples reelecciones; Arabia Saudita impuso nuevas medidas de seguridad; Irán cerro sus fronteras para todos, incluso los cadáveres de sus ciudadanos; Ecuador impone nuevas medidas de seguridad mientras esconde los cuerpos de las victimas que han muerto por culpa de la inacción del mismo gobierno que ahora se impone; Estados Unidos lanza campaña nueva contra Maduro para presionar a los rusos a subir -si a subir el precio del petróleo- mientras en la Gran Bretaña el Primer ministro declara la inexistencia de la epidemia y minutos más tarde se autoencierra por estar contagiado, igual que el gobierno de Israel que después de declararse el mejor preparado para confrontar esta epidemia y ofrecer asesoría a otras naciones reporta que todo su gabinete es “encuaretenado” por contagio y el número de muertos se multiplica sobre todo entre los pobladores más pobres de los grupos religiosos.

Y así, entre ires y venires, en México AMLO declara que esta crisis les queda como “anillo al dedo” -mejor que 6 escapularios pudo haber agregado- “para afianzar, dijo el propósito de la transformación -la que se acaba de regalar cuatro reelecciones de los diputados y dos a senadores- y visitado un pueblo mugriento sin ninguna importancia nacional y hasta con nombre de Rius (¡¡Badiraguato!!) para saludar a la señora madre -y cómplice- de un criminal que le ha costado miles de vidas al país tanto entre los usuarios de sus “productos” como entre sus “distribuidores”, solo para echarse un taco con ella y compartir abrazos coronavirulentos que gracias a todos los demás escándalos pasa “casi” desapercibido a las masas, más ocupadas con sobrevivir que en analizar las relaciones personales de su presidente, y bueno, si tienen que morir algunos miles, que son unos miles en el gran contexto de la gran nación protegida por la honestidad y dos escapularios, o como dijo el Secretario de Salud, “Y si algunos tenían que morir, tendremos más “angelitos en el cielo”  (si, si lo dijo es en serio refiriéndose a los niños que mueren por falta de medicinas contra el cáncer de los que hoy, gracias a la pandemia, ya pocos recuerdan).

Y en Israel el candidato de la “dizque-oposición” el Sr.Gantz juega a la Josefina Vázquez Mota, ¿recuerda usted?  (Ella, antes de acabar el conteo de los votos ya había declarado su perdida y su deseo de irse de shopping a Disneylandia) bueno, pues Gantz ganó gracias al apoyo de los partidos árabes de Israel solo para declarar 30 segundos después que, en beneficio del país, le regresa el poder a Netanyahu con lo que traiciona a sus votantes, evita el juicio por corrupción a Netanyahu y de un plumazo acaba con las ilusiones de democracia de ese pequeño país.

Todo mientras los Demócratas posponen su convención, el número de días para campaña electoral en Estados Unidos se reducen, mientras Trump reparte – o más bien ofrece repartir porque el dinero no le llega aún a nadie, varios trillones de dólares, que causalmente estarán llegando a las cuentas de los beneficiados precisamente durante las elecciones, lo que les permitirá creer que él los está ayudando, cuando fue su insistencia de negar la existencia de la epidemia (igual que hizo AMLO) la que provocó la magnitud de la crisis que, por cierto, por lo menos hasta el momento, está pegando de manera desproporcionada en los estados demócratas que votaron en su contra, casi como advertencia divina.

Y así, entre informe e informe, entre medidas a medias tomadas tardíamente y noticias apanicadas el coronavirus avanza asegurándose que los gobiernos de derecha, antidemocráticos y populistas se robustezcan en el poder por muchos años más.