Australia está siendo fuertemente impactada por incendios desde septiembre del 2019, si bien se encuentran en una época del año donde se considera hasta cierto punto normal la presencia de estos fenómenos, definitivamente esta vez viven una de sus peores temporadas.

Tan sólo en el área de Nueva Gales del Sur son 4 millones de hectáreas las quemadas, es decir, aproximadamente 3 millones más que las afectadas en el Amazonas durante el año pasado. Los incendios se presentan especialmente sobre las costas este y sur. Y desde que comenzaron al día de hoy el total de víctimas ha sido de 24 personas, sin embargo, de acuerdo a la BBC se habla de decenas de desaparecidos.

A finales de año la situación llegó al punto de que 4 mil personas quedaron atrapadas en las playas de Mallacoota. Han sido diversas las fotografías en redes sociales donde se muestran a personas resguardándose en las costas para poder respirar un poco de aire más limpio que el de tierra adentro a causa del arrasador fuego.

¿Conexión con el cambio climático?

Es complejo atribuir este fenómeno al cambio climático, debido a que la mayoría de los incendios en el mundo son a causa de la acción humana. Sin embargo, es importante mencionar que en los últimos años la zona impactada se ha vuelto más cálida lo que favorece la propagación de estos eventos. Además Australia ha atravesado una sequía, que en escenarios de cambio climático puede ser más extremosa en el futuro, lo que implicaría incendios más intensos al que vemos hoy.

 

Lo anterior, debe ser tomado como un aviso de que las acciones para hacer frente a la crisis climática son inminentes, de lo contrario desastres como este seguirán siendo la cotidianidad de nuestros días. Mientras tanto, son miles los bomberos y personal militar los que se encuentran haciendo frente a esta terrible situación, tratando de evitar que se continúe extendiendo.

¿El tiempo atmosférico está afectando las labores de mitigación del fuego?

Han sido varias las veces que se ha tenido que suspender los trabajos por las condiciones meteorológicas extremas que se presentan en la zona, con esto nos referimos a vientos fuertes que propagan las llamas, el humo y el polvo, calor intenso e incluso tormentas eléctricas.

La situación anterior es muy compleja de pronosticar, además las tormentas sólo están siendo de electricidad, sin estar acompañadas de lluvia. Esto provoca que se generen nuevos puntos de incendios, nuevamente dificultando la mitigación del fuego.

Finalmente, se debe mencionar que se está destruyendo el hábitat de cientos de especies, entre las que destacan los canguros y los koalas. Desde Meteored esperamos que el gobierno australiano en apoyo de la comunidad internacional encuentre pronto una solución. Y muy especialmente que no caiga en la justificación del cambio climático para evadir su responsabilidad ante políticas de protección ambiental y civil débiles.