Ganar el segundo lugar en el Premio Nacional de Biotecnología en Polonia le ha abierto las puertas a múltiples oportunidades y ha ingresado, como miembro honorario, a las más altas esferas de genetistas a nivel mundial siendo el miembro más joven, pero Iván sólo busca terminar su preparatoria y un lugar en una universidad de México.

Ivan Castillo, con 17 años en ese entonces (2016) ganó el segundo lugar después de vencer a médicos e investigadores con años o décadas de experiencia en el campo de las ciencias, al descubrir una nueva manera de combatir bacterias causantes de infecciones, al combinar antibióticos genéticos con antibióticos normales.

Durante más de 6 meses, pasó más ocho horas en el laboratorio de la Universidad de Varsovia en Polonia, creando mezclas de antibióticos cada dos horas hasta que una dio resultados positivos, generando el asombro de los investigadores con años de carrera de esa universidad.

Al regresar a Tijuana pretendía terminar sus estudios de preparatoria en el colegio La Paz, donde perdió un año al irse a Polonía y después buscar una oportunidad en la Universidad de California en San Diego (UCSD), pero el destino le tenía preparada otras sorpresas y todas en su beneficio.

La Asociación de Genética de Australasia lo invitó a participar como ponente en India y Nueva Zelanda, dicha distinción sólo se da a investigadores con nivel de doctorado cuyo trabajo haya sido reconocido a nivel internacional. Pero la investigación sobre antibióticos, genética y bacterias fue de tal relevancia en la comunidad médica que se convirtió también en el miembro más joven en hablar frente a una audiencia de tal nivel.

Foto: Cortesía
Ivan en su visita a India

También recomendó a Joanna Trylska, jefa del laboratorio en la Universidad de Varsovia, a darle seguimiento a la investigación de Ivan, ya que tenía el potencial suficiente para tener un impacto a nivel mundial, y para ello era necesario seguir trabajando.

Desde entonces, Ivan continuó con sus investigaciones que manda cada cierto tiempo a Polonia, a donde regresará en tres meses para pulir su investigación y de ser posible buscar que publiquen sus resultados en revistas especializadas, sobre todo “Nature”.

Miembro honorario

Ser miembro honorario de la Asociación de Genetistas de Australasia le da la oportunidad de tener acceso a becas especializadas y a investigaciones que puedan ayudar a sus propios proyectos antes de que sean publicadas a la comunidad científica o al público en general.

Y gracias a esos accesos, antes de Polonia hará una escala de una semana en la ciudad de Nueva York, donde trabajará mano a mano con Christopher Mason, médico genetista de la Universidad de Cornell, y de la NASA (National Aeronautic and Space Administration por sus siglas en inglés) encargado del proyecto para poblar genéticamente a Marte, a realizarse a lo largo de 500 años.

Ivan entra como parte del equipo que trabajará en la Ciudad de México, una vez que regrese de Polonia, ya que el estudio con Mason consiste en tomar muestras genéticas en las ciudades más grandes del mundo que cuenten con sistema de transporte metro, para crear más meta genómicos, con el fin de que cada ciudad sepa las bacterias propias de su región y pueda desarrollar antibióticos genéticos especializados para combatirlas.

“ENCONTRAMOS LA FORMA DE COLABORAR EN MANCUERNA PERFECTA EN LA QUE A TRAVÉS DE SU PROYECTO YA ESTABLECIDO, SE RECOPILA EN CADA CIUDAD GENES SOBRE LA RESISTENCIA BACTERIANA Y CON ESTA INFORMACIÓN YO SOY CAPAZ DE DESARROLLAR ANTIBIÓTICOS GENÉTICOS ESPECÍFICOS”

Busca universidad mexicana

A Ivan aún le falta terminar su último semestre de preparatoria, por sus viajes, se diseñó un plan de estudios especial para él en el colegio La Paz, en Tijuana; y está en búsqueda de una universidad mexicana para estudiar medicina.

Dice admirar a sus padres, a su madre por su sabiduría; a su padre por anteponer la seguridad de sus familia antes que la propia; la de las mujeres que lo han impulsado en su incipiente carrera; pero sobre todo a “Paty”, la señora de intendencia del colegio donde estudia, por su humildad, sencillez y el disfrutar las cosas simples de la vida.

Es por eso que Ivan busca una oportunidad en una universidad del País, como el Instituto Tecnológico de Monterrey, o cualquiera con un plan de estudios adecuado para estudiar Medicina, quiere ser cirujano.

“SERÍA MÁS FÁCIL APLICAR PARA ESTADOS UNIDOS, PORQUE SUS PROGRAMAS DE BECAS, DE APOYOS Y DE ADMISIÓN CONTEMPLAN PRINCIPALMENTE ESTE TIPO DE ACTIVIDADES (PROYECTOS MÉDICOS); PERO EN MÉXICO ES AL CONTRARIO, EN LAS QUE ME HE SOMETIDO, ESTO NO IMPORTA PARA NADA, LO QUE IMPORTA ES MI PROMEDIO Y MI PUNTAJE EN UN EXAMEN”

Pero a pesar de la facilidad que tiene para ser admitido en una universidad fuera del País, Ivan quiere mantener su mexicanidad reflejada en su educación, y después de eso, especializarse en el extranjero.

Tiene el objetivo de especializarse en cirugías no invasivas para procedimientos, hacer el uso de lo microscópico en lo macroscópico y generar el menos daño posible en los pacientes, y sobre todo, traer ese tipo de tecnología y avances médicos a su ciudad, Tijuana.