Ford Motor anunció que en un plazo de dos a tres años mudará toda su producción de autos compactos a México, esto a pesar de que hace unos meses el candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, criticó a la armadora y otras empresas que han instalado plantas en territorio nacional.

“Estas transacciones ridículas, que aniquilan empleos, no ocurrirán cuando sea Presidente”, dijo Trump en un comunicado a principios de abril, después de que Ford dio a conocer que invertiría mil 600 millones de dólares para su fábrica de autos compactos en San Luis Potosí, y que se prevé comience a operar en 2018.

“Esto continuará hasta que podamos renegociar el NAFTA (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) y llegar a un acuerdo justo para los trabajadores americanos. Los bienes baratos no son baratos cuando se toma en cuenta el costo de los sueldos bajos y el alto desempleo”, señaló Trump en aquella ocasión.

Ayer, Mark Fields, director ejecutivo de la armadora, explicó en conferencia que la decisión de trasladar la producción de compactos a territorio mexicano buscaría reducir los costos de producción de la empresa, al tiempo que se enfoca en desarrollar nuevos modelos eléctricos, para lo cual invertiría cuatro mil 500 millones de dólares hacia 2020.

Por el momento, Ford sólo construye dos modelos de autos compactos en Estados Unidos, el Ford Focus y el C-Max, mientras que el Ford Fiesta ya es ensamblado en México.