La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), delegación Tijuana, Tecate y Rosarito, está a la espera de que las autoridades definan si la construcción es una actividad esencial o no, ya que el decreto emitido por el gobierno federal no coincide con lo que sucede en la realidad, poniendo en juego el sustento de miles de familias.

Así lo señaló el Ing. Gabriel Valenzuela Moreno, presidente de la cámara, quien indicó que existe mucha confusión, pues por un lado el gobierno federal consideró a la construcción entre las actividades no esenciales, aun cuando la CMIC mantiene un convenio a nivel nacional con Protección Civil para hacer frente a cualquier contingencia.

En tanto, dijo ver con buenos ojos que la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT) esté licitando obras de bacheo con asfalto y concreto, durante el mes de abril, ya que Tijuana tiene un gran rezago en ese rubro, ocasionado en gran parte por la mimsa CESPT.

“Generalmente, cuando hace una reparación, no ha tenido los medios para concluir con la estructura del pavimento y capa de rodamiento, por lo cual ha genertado un gran rezagp, entonces, quién las va a hacer, si no hay constructoras que puedan operar”, precisó.

Por su parte, el Ayuntamiento de Tijuana ejecuta algunas obras en las que, incluso, se ha pedido a las constructoras no detenerse, mientras el gobierno del estado ha sido enfático en señalar que deben dejar de trabajar, contraponiéndose en sus posicionamientos.

“Además, con estas actividades se generan fuentes de trabajo y oportunidades para los constructores, sin embargo, hasta el momento seguimos con la confusión de si somos o no esenciales”, declaró.

Mientras, la mayor preocupación para el sector es que la Cámara Nacional del Cemento (Canacem), anunció hace unos días detendría sus actividades en todo el país, lo cual repercutirá en obras carreteras, en la edificiación de hospitales, entre otras.

“Entonces ahí surge la confusión, pues si no hay cemento, no hay construcción. Por otro lado, es ilógico que nos digan, llévate a tus trabajadores por un mes, págales sueldos, paga ISR, paga IVA, Impuesto Sobre Nómina; podríamos sostenerlo por dos semanas, pero ya tres semanas o más, es imposible”, advirtió.

El líder de la CMIC mencionó que el sector se compone por alrededor de 300 empresas, las cuales generan 7,500 empleos en obra y 2,500 más en la parte administrativa, por lo que estimó que unas 10 mil familias están en juego en el sector de la construcción.

Valenzuela Moreno agregó que las empresas locales se han podido oxigenar de la obra privada, ya que la obra pública ha ido a la baja, aunque están a la espera de que el Ayuntamiento anuncie recursos del Ramo 33 para llevar a cabo proyectos en la ciudad.

“Eso nos da mucho gusto, pero estamos a la espera de que se defina si somos una actividad esencial. Por lo pronto, estoy apelando a la buena voluntad de todos los constructores, siempre debemos tener una fortaleza mental porque estamos acostumbrados a salir de las crisis, y espero que , aunque estemos al 20%, sigamos trabajando, porque nadie nos va a llevar el cheque a la casa”, concluyó.