El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) publicó la inflación correspondiente a al cierre de 2021, donde el indicador general se ubicó en 7.37 por ciento y aunque se mantuvo por debajo de las expectativas del sector privado (7.45%) es el monto más alto para un cierre de año en dos décadas.

En particular, los precios energéticos estuvieron dentro de los que presentaron las mayores alzas en el país, y superaron con creces a la inflación general.

De acuerdo con datos del organismo presidido por Graciela Márquez Colín, el gas natural doméstico fue el energético que tuvo el encarecimiento más pronunciado en el país, con un alza anual de 28.44 por ciento entre diciembre de 2020 y el mismo mes de 2021.

Mientras tanto, en segundo lugar entre los energéticos aparece la gasolina premium, cuyo precio se elevó 22.07 por ciento, casi tres veces el monto de la inflación general.

La gasolina de bajo octanaje se ubicó en el tercer sitio, al subir casi 14 por ciento en comparación con el cierre de 2020.

El precio promedio de la gasolina magna se ubicó en 20.54 pesos por litro al 31 de diciembre, mientras que el combustible “rojo” se ubicó en 22.62 pesos y el diésel alcanzó 21.89 pesos.

Mientras tanto, en la misma fecha de 2020, la magna se vendió en 18.17 pesos por litro, mientras que la premium estaba en 18.73 y el diésel en 19.39.

En el caso de la gasolina magna, llenar un tanque de 40 litros fue 95 pesos más caro. Para la “roja”, el encarecimiento fue de 156 pesos por tanque.

Finalmente, en el caso del diésel, el alza por un tanque de 40 litros se ubicó en 103.6 pesos, entre un año y otro.

De acuerdo con Banco Base, después del resultado de la inflación al cierre de diciembre, es probable que el indicador se mantenga por encima de cuatro por ciento todo el año, y se acercará a ese piso en diciembre.

“No obstante, durante el año podrían observarse nuevas presiones inflacionarias debido a la prolongación de los cuellos de botella en las cadenas de suministro globales, la volatilidad en los precios de las materias primas, principalmente petróleo y productos agropecuarios, y la reactivación económica del sector servicios”, pronosticó Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base.