Defender la democracia es una exigencia que nos compromete a todos, “quienes nos dedicamos a la función electoral, y quienes creen que esa es la forma más civilizada para articular la convivencia social”, afirmó Lorenzo Córdova Vianello, presidente del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE).

En la conferencia de clausura del Diplomado en Elecciones, Representación Política y Gobernanza Electoral. Reglas, actores, procesos e innovación democrática, edición 2022, organizado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ), añadió que el ciudadano de a pie es el verdadero autor de la democracia.

Pero la vocación cívica y democrática de un ciudadano no se “da en maceta”, sino que requiere la recreación cotidiana de ciertas prácticas, valores y principios. Así, la cultura cívica es la “gran vacuna” que nos permitirá salvar a las democracias de los riesgos y desafíos que enfrenta.

En la conferencia “Desinformación y polarización: dos grandes amenazas para la democracia”, Córdova Vianello refirió que tales fenómenos son algunos de los retos que enfrenta ese sistema a escala global, y “se conjugan y aterrizan como caso concreto en el proceso de reforma electoral que está en curso en México”.

A diferencia de las que habían ocurrido hasta ahora y que son reformas progresivas, que fueron consolidando la integridad del sistema electoral, la actual pretende ser refundacional, pero “dinamita” los cinco grandes ejes sobre los que se ha fundado nuestra transición y construido nuestro sistema electoral, señaló el consejero presidente.

Ellos son la independencia y autonomía de las autoridades electorales; la profesionalización de la función electoral, que en México ha traído como consecuencia la creación de un servicio profesional electoral nacional; la presencia permanente del INE en todos los ámbitos territoriales, para que los ciudadanos cuenten una credencial para votar; la existencia del padrón electoral con una gestión técnica, profesional y autónoma respecto de intereses políticos, y la existencia de condiciones de equidad en la competencia electoral.

“Tales ejes son afectados por el paquete de reformas electorales y esto va a detonar una ofensiva jurídica de parte del INE, invocando a las instancias del Poder Judicial que tendrán que ser llamadas al campo como garantes de la Constitución y, por ende, de la democracia”, adelantó.

Desinformación y polarización están también en la base de las estrategias de descalificación; la reforma electoral es parte de los ataques en contra de la institucionalidad electoral, como lo son también los que se dieron en el Capitolio, en Estados Unidos, hace dos años, y en la sede de los poderes en la capital brasileña hace unas semanas, detalló.

Explicó los grandes problemas que enfrentan los sistemas democráticos en el mundo; el primero tiene que ver con la erosión de la percepción positiva de la democracia; es decir, hay una desafección con ese sistema, y dificultades como la pobreza, desigualdad y corrupción han incrementado el conjunto de individuos dispuestos a vivir en un régimen autoritario si les soluciona los problemas.

Lorenzo Córdova recalcó los valores en los que se sustenta un régimen de ese tipo: además de igualdad y libertad política, “tolerancia y democracia forman un binomio indisoluble”.

La información y la democracia son consustanciales. Para que esta última pueda funcionar, los ciudadanos necesitamos una base mínima de información que nos permita un entendimiento para construir una dialéctica y dialógica sobre la cual se pueden construir políticas públicas comunes. “El ciudadano del futuro trae consigo, inoculado, el germen contra la desinformación y los discursos de odio”, y antes de dar like o un retuit, se allega de otros datos y después decide si vale la pena replicar o no aquella información, finalizó.

En la sesión virtual, Mónica González Contró, directora del IIJ, dijo que este diplomado es un espacio de formación académica en una de las materias más relevantes para nuestro país, ya que de todo el sistema electoral y sus actores depende la vigencia de la democracia y del Estado de Derecho.

La actividad, que llegó a su sexta edición, se renueva cada año y presenta lo último de la legislación en materia electoral. “Ahora mismo estamos en un momento de incertidumbre acerca de lo que va a pasar, y los fundamentos que adquirieron les ayudarán a tener un análisis más profundo y una mejor comprensión y opinión de los cambios que hacen falta en nuestro sistema, y de las distintas propuestas que están sobre la mesa”.

Felicitó a las coordinadoras del diplomado, María Marván Laborde, Flavia Freidenberg y Karolina M. Gilas, así como a los participantes, quienes dedicaron meses de trabajo y que sin duda “ha valido la pena”, concluyó.