El 19 de octubre de 2020 el nacional mexicano José Alfredo Castro Gutiérrez falleció en un incidente con agentes del Departamento de Policía de San Diego.
Hoy, de conformidad con los procedimientos del Código de Gobierno, su esposa y su hija pequeña han presentado un reclamo ante la ciudad de San Diego, alegando negligencia, agresión, muerte por negligencia y violaciones de los derechos civiles estatales y federales. Este es el requisito previo para la presentación de una demanda civil en el tribunal, que se presentará en un plazo de dos meses.
A continuación las citas textuales de diversos participantes en la conferencia de prensa llevada a cabo hoy sobre este caso:
Carlos González Gutiérrez, Cónsul General de México en San Diego, declaró:
“El Gobierno de México, a través del Consulado General de México en San Diego, da seguimiento puntual a este y a otros lamentables incidentes que han ocurrido en esta jurisdicción, y ha solicitado a las autoridades locales conducir una investigación expedita, imparcial y transparente que esclarezca los hechos y deslinde responsabilidades. (…) El Consulado General de México en San Diego reafirma su total compromiso con la defensa y protección de los mexicanos en el exterior. Tomaremos todas las medidas posibles para proteger los intereses de nuestros nacionales. Exigimos a las autoridades del condado que traten este caso con la seriedad que cualquier investigación criminal requiere”
Eugene Iredale, abogado defensor de la viuda del Sr. Castro Rodríguez, declaró:
“Esta muerte innecesaria por múltiples disparos fue completamente evitable. A José Alfredo le habían disparado con una bala de una escopeta tipo «puff», que lo obligó a caer al suelo, y fue inmovilizado por un Taser que se disparó en modo sonda, lo que le impidió moverse. La ausencia de planificación táctica; el uso imprevisto y precipitado de la fuerza letal; y la falta de consciencia de reconocer que medios menos letales ya habían inmovilizado a José Alfredo hacen de su muerte, más que una tragedia. (…) Su esposa e hija buscan más que una compensación por su muerte innecesaria. Piden que el nuevo alcalde, el Sr. Gloria, el recientemente electo Cabildo de la Ciudad de San Diego y la próxima a instaurarse Comisión de Prácticas Policiales de San Diego que emprendan una revisión de este caso para analizar las lecciones que contiene. (…) Ana Ojeda espera que el sufrimiento que vive ahora no persiga nunca a otra esposa o madre”
Ana Ojeda, viuda de José Alfredo Castro Gutiérrez, declaró:
“El pasado 19 de Octubre en la ciudad de San Diego mi esposo sufrió un ataque de paranoia. El sentía y pensaba que alguien iba a hacerle daño. Su miedo y terror de ser atacado fue tan grande que pidió a sus amigos llamar a la policía para que lo ayudaran. Desgraciadamente cuando la policía llegó, él salió y gritó en una mezcla de desesperación y alivio: ¡AYUDA! Y en cambio, lo que recibió de uno de los policías fueron dos balazos que le arrebataron la vida. La irreparable pérdida de mi esposo, amigo y padre de mi hija ha sido un constante dolor e intento por comprender por qué sucedieron las cosas así. El vacío que él deja nos obliga a reestructurar toda nuestra vida, nuestros planes, trabajo, nuestras emociones, creencias y expectativas. Ahora él no está aquí y exigimos justicia para esclarecer el uso excesivo de la fuerza utilizada por parte de la policía”
Michelle Celleri, Consejera de Derechos Humanos de Alianza San Diego, declaró:
“Hemos llegado a un punto de quiebre. Ya hemos tenido suficiente. Debemos hacer un llamado a nuestros legisladores para que actualicen nuestras políticas de uso de la fuerza acorde a los estándares internacionales en los que los oficiales solo pueden usar la cantidad de fuerza que sea necesaria y proporcional. A los agentes solo se les debería permitir usar la fuerza que refleje la seriedad y el objetivo legítimo que deben cumplir. Donde se da la máxima importancia a la preservación de la vida humana. (…) Hasta que construyamos un cambio sistemático en nuestras políticas de uso de la fuerza, seguiremos experimentando pérdidas innecesarias a manos de las fuerzas del orden. Seguiremos viendo desconfianza entre la policía y nuestras comunidades. Es momento de unirnos y exigir políticas de uso de la fuerza más estrictas; evitar quedarnos relegados en el ámbito global; ser pioneros con un enfoque en la salud y el bienestar de nuestra comunidad”
Christie Hill, representante de la Coalición para la Responsabilidad y Transparencia Policial (CPAT, por sus siglas en inglés), declaró:
“El fallecimiento de José Castro-Gutiérrez a manos de un oficial de policía de San Diego es otro trágico recordatorio de la urgente necesidad de revisar el rol de la policía en nuestras comunidades. El Sr. Castro-Gutiérrez estaba experimentando una crisis de salud mental cuando la policía lo encontró y terminó con su vida. Debemos reducir drásticamente el papel, las responsabilidades y la presencia de la policía en nuestras comunidades con exceso de cuerpos policiacos. Debemos desviar el presupuesto de la policía e invertir capital y recursos en servicios comunitarios e intervenciones no policiales. A principios de este año, CPAT pidió a los funcionarios locales electos que aprobaran un grupo de recomendaciones de política pública conocido como “Police Accountability Now”. Entre otras cosas, “Police Accountability Now” recomienda que los gobiernos locales inviertan en intervenciones no policiales y eliminen a la policía como agentes de respuesta rápida a los llamados que involucran crisis de salud mental”
Pedro Rios, director de American Friends Service Committee US-Mexico Border Program declaró:
“Nuestros funcionarios públicos de la ciudad y el condado deben priorizar e invertir en la creación de alternativas humanas para mantener realmente seguras a nuestras comunidades, en lugar de financiar presupuestos inflados de las fuerza policiales. Debemos reinventar la seguridad de la comunidad con base en el respeto, la equidad y la dignidad humana donde se defiende el compromiso con la vida humana. Podemos comenzar desafiando el supuesto de que necesitamos fuerzas del orden armadas para resolver nuestros problemas. (…) En memoria de José Alfredo Castro Gutiérrez, y de cientos más, instamos a nuestros funcionarios electos a priorizar e invertir en la creación de alternativas humanas que salven vidas en lugar de acabar con ellas”