El movimiento Misión Rescate México busca “cerrarle la llave” a la violencia y la delincuencia a través de la prevención, porque creemos que es una estrategia importante para combatir la inseguridad, afirmó su delgado estatal, Manuel Alejandro Flores Pérez, a dos semanas de que arranque la tercera jornada del Programa de Prevención.

Indicó que mientras solamente se ataque el problema con más armas y más elementos policiacos, persistirá la delincuencia, pues no se está yendo a su raíz, al reiterar que el criminal más sanguinario de hoy en día, alguna vez fue un niño que quizá padeció carencias materiales y de afecto, no tuvo una guía adecuada y muy probablemente fue maltratado, lo que lo llevó a generar actitudes violentas que con el tiempo se convirtieron en delictivas.

Flores Pérez definió que la delincuencia que padece la sociedad mexicana, y sobre todo en Baja California y Tijuana, debe combatirse sí con estrategias policiales, pero también, y en gran medida, con prevención, y es en esta área donde Misión Rescate México está poniendo su granito de arena, al margen de colores partidistas y de críticas estériles que no aportan nada.

El delegado estatal de Misión Rescate México habló este fin de semana ante alumnos universitarios que integran la segunda generación de facilitadores del Programa Social de Prevención de la Violencia y la Delincuencia, que están por concluir su capacitación, a quienes informó que en los siguientes días se concretizará a cuál de las 50 colonias vulnerables se acudirá a dar el taller.

Este fin de semana también, el instructor del Programa Preventivo, el doctor en sicología Marco Antonio Vera, habló a los universitarios sobre el Autocontrol, uno de los cuatro pilares fundamentales del Programa Social de Prevención de la Violencia y la Delincuencia; los otros tres son Valores, Habilidades Sociales, y Crianza Positiva, con lo que se busca generar un entorno más armónico en el  hogar para criar mejores ciudadanos, respetuosos de su entorno social y de la ley.

Sobre el Autocontrol, que es la habilidad de controlar nuestras emociones negativas en el diario vivir, principalmente con nuestros familiares, pero también con todas las personas con quienes interactuamos en el trabajo o en la escuela, el doctor Vera destacó que es determinante para la prevención de las conductas violentas.

También destacó que sobre todo es algo que debemos practicar los adultos y de esta manera, con el ejemplo, educar a nuestros hijos, con lo que se generará un ambiente de mayor cordialidad en el hogar que permitirá que los niños y adolescentes crezcan más sanos emocionalmente, lo que los alejará de conductas violentas y de la delincuencia, con lo cual en el mediano y largo plazo se logrará una convivencia social pacífica.