Investigadores de Canadá, Estados Unidos y Europa señalaron que el aumento de las temperaturas globales, podría limitar la actividad de los viticultores del mundo.

Según un estudio publicado en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences, las grandes regiones vinícolas de Europa podrían perder la mitad de sus viñedos por completo.

Las temperaturas extremas del verano afectan no solo en el rendimiento de la vid sino también de las personas que tienen que recogerlas, e incluso de los robles que proporcionan los corchos para el producto terminado.

El documento, llamado “Diversity buffers winegrowing regions from climate change losses”, centró su estudio en cultivos que abarcan diversos climas y está claramente afectado por el cambio climático: uvas para vino (Vitis vinifera).

Más de la mitad de las regiones vinícolas en el mundo podrían desaparecer si la temperatura global aumenta a dos grados centígrados, y hasta un 85 por ciento en caso de que el incremento alcance los cuatro grados.

Los científicos dicen que existe una gran posibilidad de que esto ocurra a causa del aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, a pesar de que deberían reducirse lo más pronto posible para contener el cambio climático.

La investigación, liderada por Ignacio Morales-Castilla, de la Universidad de Alcalá en España y Elizabeth Wolkovich de la Universidad British Columbia, en Canadá, hizo un cruce de los datos de desarrollo de las 11 variedades de uvas más comunes en el mundo con las proyecciones del cambio climático.

Las regiones que ya son cálidas sufrirán las mayores pérdidas, como en el Mediterráneo, donde España e Italia perderán casi 65 por ciento de sus viñedos; Nueva Zelanda y el norte de Estados Unidos registrarán un aumento del territorio cultivable, entre un 15 y 100 por ciento, según algunos ejemplos.