Compañías Mexicanas de la Industria de la Construcción en Tijuana, Tecate y Rosarito (Comice TTR) vio con buenos ojos el plan de trabajo que presentó la próxima administración de la Cespt, sobre todo en el tema del saneamiento.

Así lo señaló Ing. Edher Mendoza García, presidente de Comice TTR, durante el desayuno de socios en el que estuvo invitado el I.Q. Rigoberto Laborín, quien próximamente tomará la dirección de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (Cespt).

“Es una persona que conoce el tema y en Comice estamos contentos que pongan a un profesional con su experiencia, porque es una de las dependencias que más problemas tiene; va a tener un gran reto, pero nos quedamos un poco tranquilos con el plan de trabajo que nos expuso”, indicó el dirigente.

Tal es el caso del saneamiento de aguas, apuntó Edher Mendoza, considerado el problema más grande con el vecino país, ya que se trata de aguas de descarga que están contaminando las playas de ambos lados de la frontera, en la zona de Imperial Beach.

“Nos expuso de un a nuevo sistema de bombas, de utilizar nuevas tecnologías, y los diferentes planteamientos de dónde están exactamente los problemas; ya lo tienen estudiado y en cuanto entre la administración se podrán a trabajar, lo que nos da gusto”, apuntó el presidente de Comice TTR.

Asimismo, los asociados están satisfechos de escuchar del funcionario electo que habrá transparencia y piso parejo en la asignación de obras, por lo que Comice TTR está en la mejor disposición de apoyar los proyectos de la Cespt.

Por su parte, Rigoberto Laborín reafirmó que el saneamiento es una de las premisas del gobierno estatal que está por iniciar, así como la diversificación de fuentes de abastecimiento de agua potable.

“Estamos 95% de Río Colorado, 5% de pozos, y haremos un plan estos dos años para los próximos 30, que pudiéramos en el 2040 andar a la mitad del Río Colorado y un buen porcentaje de desalación”, indicó.

Destacó que el reuso de agua tiene que ser un punto muy importante, y más aguas subterráneas, ya que no podemos depender del Río Colorado porque ante alguna contingencia que rompiera las tuberías, Tijuana se quedaría sin agua.

“Y no dejar caer el acueducto. La desalación no se tiene que ver como si fuera el diablo, pues tenemos una fuente infinita, pero se ha satanizado. Vamos haciendo estudios, tenemos que estar más pegados al bloque científico para darle tranquilidad a la gente”, finalizó.