Aunque la responsabilidad social es un tema que la mayoría de las empresas conoce y pone en práctica, conviene que lo formalicen a través de una certificación que les reditúa beneficios tanto en la organización como a nivel personal.

Así lo consideró el MBA. Mario Medina de la Torre, asesor externo en Responsabilidad Social, quien estuvo como invitado en el desayuno técnico de la Asociación Mexicana de Contadores Públicos (AMCP) que preside el Mtro. José Antonio Melgar Díaz.

La charla del consultor se tituló “El ABC de la responsabilidad social”, en la que explicó con casos prácticos tanto el concepto de responsabilidad como ejemplos de cómo aplicarlo.

“La responsabilidad social es, en pocas palabras, poner en orden la empresa en la parte legal, cuidar de tu gente, cuidar el medio ambiente y tener contacto con la comunidad”, indicó.

El asesor comentó que la mayoría de las empresas son socialmente responsables, pero sus acciones son aisladas, cuando lo conveniente sería crear un programa anual con todo un sistema que les dé guía.

El formalizar estas acciones y darles cauce, dijo, trae múltiples beneficios tanto a la empresa como al personal en su propio hogar, ya que son pautas que se replican en el ámbito personal.

En ese sentido, añadió, existe la certificación en ISO 26000, el cual tiene apenas 10 años de existencia, por lo que se considera un tema relativamente nuevo a nivel mundial, no obstante, es importante sembrar la semilla para que los empresarios empiecen a entrar a esta inercia.

“Y que los empresarios no lo vean como un gasto, pues los beneficios inmediatos son hacia adentro, hacia su gente. Mi recomendación es iniciar con el grupo primario, los hijos de los empleados, antes de ir por una causa social externa”, destacó Mario Medina.