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70.000 millones, 7.000 empresas, un millón de empleos…

Lo que la "pausa" con España de López Obrador pone en juego para la economía mexicana

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La «pausa» que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, pretende hacer en las relaciones con España por los supuestos tratos de favor que las empresas españolas han recibido en territorio azteca preocupa mucho a los inversores de nuestro país.

No en vano, los empresarios españoles siempre han apostado fuerte por México. Prueba de ello es que España es la segunda fuente de inversión extranjera en México, solo por detrás de Estados Unidos. En el país latinoamericano hay 7.000 empresas españolas que dan trabajo a un millón de ciudadanos mexicanos.

En concreto, la inversión en los primeros nueve meses de 2021 fue de unos 76.000 millones de dólares, lo que supone el 12% de la inversión Extranjera Directa (IED) en México, según recoge la Cámara Española de Comercio en México (Camescom).

Las principales inversiones están en el sector energético y financiero. En el sector energético hay inversiones actualmente que alcanzan los 9.739 millones de dólares mientras que en el apartado financiero se eleva hasta los 32.126 millones de dólares, según las cifras aportadas por la Secretaría de Economía de México al medio El Universal.

En este sentido, Iberdrola es el mayor productor privado de electricidad en México y junto a Naturgy (antigua Gas Natural Fenosa), que también tiene presencia en el país, generan más del 20% de la electricidad en el país. En el sector de hidrocarburos, Repsol está presente con más de 250 estaciones y Cepsa opera a través de Red Energy.

En el apartado financiero, por su parte, BBVA es el primer banco de México y el Santander ocupa el segundo puesto; mientras que Telefónica es el segundo operador de telecomunicaciones, con más del 20% de operadores del mercado con acceso a internet.

Ataques a Repsol, OHL e Iberdrola por ver México como «tierra de saqueo»

López Obrador ha aludido en sus intervenciones pública de nuevo directamente a Repsol, OHL e Iberdrola, en este último caso para afear la incorporación a sus órganos directivos de antiguas autoridades de México como el expresidente Felipe Calderón.

El mandatario ha acusado a las empresas españolas de aún ver a México como «tierra de conquista y saqueo», en particular tras la reforma energética de 2013 que abrió el sector a los privados. Desde entonces, compañías como Repsol e Iberdrola han obtenido muchos contratos en el país azteca. López Obrador ha cuestionado, por ejemplo, la concesión a Repsol de un contrato para extraer gas en la Cuenca de Burgos, pagado a precios «elevadísimos» y sin resultados.

Asimismo, ha recordado otro acuerdo suscrito con la petrolera española, de 26.000 millones de dólares, para importar gas desde Perú. También se ha referido en el pasado a contratos de Iberdrola y OHLA obtenidos de forma «irregular». En el caso de la constructora primando a la firma española por encima de otras propuestas presentadas por una empresa del magnate mexicano Carlos Slim.

Auyentando algunas inversiones extranjeras

En los últimos años México está ahuyentado las inversiones de las empresas extranjeras, a excepción de las que llegan de países que consideran amigos, como China, Chile o Brasil. De hecho, López Obrador, desde su llegada a la presidencia de México a mediados de 2018 ha frenado varios proyectos con empresas extranjeras implicadas, como la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) que impulsó su antecesor en el cargo, Enrique Peña Nieto, al considerar opaco su sistema de financiación y cuyo costo sería de alrededor 15.6590 millones de dólares.

El presidente mexicano, fundador del partido Morena (Movimiento de Regeneración Nacional), ha enviado también al Congreso dos iniciativas para devolver el control del mercado eléctrico y de hidrocarburos a las empresas del Estado. Además, ha instado a los reguladores a obstaculizar la concesión de los permisos que las empresas privadas necesitan para poder operar.