La luz fulgurante del sol esta clavada en nuestros párpados y la huella del café recién molido de pronto nos hace sonreír. El paisaje se asoma por la puerta, la habitación se llena del rumor de las olas y del viento, del canto de los pájaros, del aroma de la espuma del mar y del café recién hecho. Así nos reciben las mañanas en Acapulco, un oasis tropical lleno de vida y que cuenta con una magia única que llama la atención de viajeros nacionales e internacionales. Es un destino que tiene algo para todos y que nunca decepciona. Ofrece todo, desde conocidos Spas y actividades acuáticas, hasta excelentes hoteles y restaurantes y una vibrante vida nocturna. Es una perfecta fusión de una hermosa playa mexicana y una gran ciudad, juntando la diversión y el lujo con belleza natural. Acapulco nos seduce en todos los niveles, es glamuroso, espontáneo, divertido, relajante, gastronómico e infinitamente bello. Su auge comenzó en los años cincuenta, cuando las estrellas de cine y televisión se paseaban por sus calles a plena luz del día. Después, el puerto se convirtió en un sitio de reunión del Jet Set internacional, un paraíso chic y exclusivo.
Cuando se trata de degustar un buen café basta con despertar los sentidos y prestar atención. Todos los sentidos: el tacto, distinguiendo las sensaciones de temperatura, textura y astringencia; el oído, atendiendo al canto del liquido al caer en la taza, el olfato, disfrutando la gama de aromas que nos invade y el paladar. Nuestra elección esta mañana ha sido el intenso y cremoso Arpeggio de Nespresso, sus notas intensamente tostadas son perfectas para iniciar un día frente al mar. Decidimos también probar el Maragogype, variedad de café arábica que fue descubierto en Bahía Brasil. Por ser el mas grande de todos los granos de café, se le conoce como ‘café elefante’. Fue en la búsqueda por el café perfecto que se llegó a Chiapas, región mundialmente reconocida por su gran variedad de café, donde se descubrió este grano mexicano que alza la experiencia del café a un grado de perfección inigualable. Este café tiene un matiz sutil, dulce, suave, con notas ligeramente verdes y con una crema suave que le da la acidez adecuada.
Aunado a los paisajes de ensueño que nos puede proporcionar nuestra estancia en Banyan Tree Cabo Marques, hay algo que jamás estará de más y debe ser una parada obligada para quienes desean olvidarse del estrés: introducirse a un mundo de armonía, el cual a través de música, un buen aroma y relajación del cuerpo nos puede permitir, incluso, entrar en un ligero sueño que es capaz de transportarnos a lugares más pintorescos dentro de nuestra mente.
Hablo, por supuesto, de las maravillas que ofrecen los spas, algunos de ellos ubicados en el seno de hermosos resorts, como el del Banyan Tree Cabo Marqués.
El galardonado Banyan Tree Spa, al igual que el árbol sagrado del trópico en el que se inspiró su nombre, es un oasis de atmósfera íntima en el que el romance y la serenidad se mezclan con toques de sensualidad exótica y crean así un Santuario para los sentidos. Aquí, lo importante es el toque personal y el énfasis recae en el toque humano combinado con el uso de las hierbas, las especias y los aceites aromáticos, por lo que los exóticos tratamientos se basan en tradiciones asiáticas que han pasado de generación en generación.
El concepto del Banyan Tree Spa como jardín tropical, que nació en el Banyan Tree Phuket Spa, el primer resort spa de lujo en toda Asia, es una mezcla entre las terapias orientales y un enfoque holístico en la armonía espiritual, mental y física: un auténtico paraíso para la regeneración física y espiritual.
En cuanto a gastronomía, el resort ofrece una increíble variedad culinaria para deleitarnos desde que amanece hasta que anochece.
La Nao
En este delicioso restaurante se revive un rico legado al ser uno de los lugares de vanguardia por su gastronomía mundial contemporánea con influencias tanto latinas como orientales. Este restaurante presenta menú conforme a la época del año y el clima de Acapulco, dando como resultado platillos muy frescos. Algunos de ellos son los tiraditos de atún, el aguachile o la ensalada de mariscos. Entre los platillos principales está la paella valenciana, el arroz negro o el arroz caldoso con langosta y mariscos, así como los camarones, el huachinango y el salmón, mi favorito.
Aprovechamos las tardes para disfrutar el sol en el club Las Rocas, donde se ofrece cada día diferentes menús con pescado fresco, mariscos y carnes de temporada preparados en el momento a la parrilla. Todo esto lo vivimos con una vista dramática de los riscos de cabo marques a nuestros pies, escuchando el romper de las olas contra las rocas y jugueteando con la brisa del mar que insiste en despeinarnos.
Saffron
El restaurante insignia de Banyan Tree sirve exquisita cocina tailandesa contemporánea. Este espectacular restaurante ofrece una vista deslumbrante de las estrellas y su reflejo en el mar Pacífico. Se especializa en la preparación de platillos con técnicas culinarias tradicionales tailandesas y una presentación moderna.