A más de un año de haberse iniciado las negociaciones para actualizar el TLCAN, el pasado domingo, Estados Unidos alcanzó un acuerdo para sumar a Canadá al pacto comercial firmado con México. El nuevo documento se titula: Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA, por sus siglas en inglés).

Dentro de las principales características del acuerdo, se encuentran las siguientes:

  • Se exige a México subir salarios de su mano de obra: Se requiere que el 40% del valor de un automóvil se produzca en fábricas que les paguen a los trabajadores más de 16 dólares por hora para permitir que el automóvil cruce las fronteras sin pagar aranceles. Se favorece así la producción en EU o en Canadá, ay se obliga a plantas mexicanas a aumentar su productividad laboral mediante una mayor automatización o mediante mejores prácticas laborales. EU les garantiza a Canadá y a México amplio acceso libre de aranceles en caso de que impusiera nuevos aranceles a los automóviles provenientes de otros países.
  • Estados Unidos venderá más en Canadá: Estados Unidos negocia la entrada a Canadá de lácteos y vinos; otorgado un mejor acceso a su mercado para los productos lácteos y los vinos estadounidenses.
  • El panel de disputas del TLCAN se renueva: Se eliminan los tribunales especiales en los que las compañías podían demandar a un gobierno que imponga regulaciones en contra de sus intereses; regresando así la jurisdicción a los propios sistemas judiciales de los países miembros.
  • El USMCA caduca: El plazo de renegociación o término del tratado es de 16 años, a menos que las partes acuerden extenderlo.
  • Se incrementa el contenido regional comercial: El requisito de contenido regional para el comercio libre de aranceles se elevará del 62.5 al 75 por ciento. Esta medida está dirigida a reducir las importaciones de repuestos de automóviles provenientes de países que no pertenecen al TLCAN y fomentar la fabricación de automóviles dentro de la región.

 

Podemos resumir que el acuerdo buscara equilibrar los salarios, aumentar los componentes de las exportaciones a mano de obra de EEUU y Canadá, y crear un marco de resolución de disputas menos diplomático. A cambio, se ofrecen privilegios a la zona de América del Norte.

Sin duda el acuerdo es un gran logro. Lo que sigue en los próximos 16 años es diferenciarnos en competitividad por calidad y patentes; y no tanto por mano de obra barata.