Entre divertidas anécdotas sobre su vida personal e impresionante trayectoria, el maestro Leonardo Nierman inauguró su excelsa exposición “Espejismos” ante una gran afluencia que rondó las 450 personas el jueves 21 de julio por la noche, en la explanada del Centro Cultural Tijuana (CECUT).

Previo a la gran apertura, a las 7:00 pm en el Vestíbulo de El Cubo del CECUT, el reconocido artista ofreció una charla al público en general donde contó algunas reveladoras historias sobre cómo inició su trayectoria como pintor y escultor cuando su formación había sido esencialmente musical.

Leonardo Nierman Un día, rememoró, mientras estudiaba en la Facultad de Comercio y Administración de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en la primera generación allá por 1954, propuso a las autoridades de la máxima casa de estudios pintar un mural, pero ante su sorpresa al joven Nierman le autorizaron su proyecto: “Se me ocurrió hablarle al maestro David Alfaro Siqueiros, no sé ni cómo conseguí el teléfono, pero contestó, le pedí una cita, me trató bien, con paciencia. Me dice: ‘¿En qué te puedo servir?’; le digo, ‘maestro, pues para que usted me informe cómo se pinta un mural’. Y me dice: ‘Te voy a resolver tu problema: Vete a una buena librería y cómprate un librito que yo escribí que se llama ‘Cómo se pinta un mural’, y casi me acompañó a la puerta, ¿no?”, recordó Nierman mientras compartía risas con el público.

“Como que le dio un poco de pena o lástima, o como le digan. Me dice: ‘Pero sí te voy a dar un buen tip: El hombre que ha inventado los mejores colores para pintar un mural es un mexicano de nombre Julio González. Yo sé que tú lo puedes localizar, ahorita no me acuerdo de su teléfono, pero tú localízalo. Y lo localicé y me encontré que era un ingeniero químico hijo de un escritor famoso, de Carlos González Peña, pero él era así como bohemio, vivía cerca de Xochimilco, tenía en su casa siempre a escritores, poetas, guitarristas y fue el que me hizo los primeros colores”, reconoció el maestro Nierman. Lo demás es historia que bien sintetiza el maestro: “Mientras pintaba yo ese mural, hubo una tarde que sentí: ‘Esto es lo que yo quiero hacer toda mi vida’”.

De buen humor, el maestro Nierman presenció la inauguración de su exposición compuesta por 21 esculturas creadas de acero inoxidable mientras los visitantes se tomaban selfies en obras como “Flama del milenio”, “Flama de la sabiduría”, “Humanismo”, “Heroína” o “Flama olímpica”.

Durante la velada, los bailarines de Ingrávita Escénica, Pita Zapot, Raúl Bermúdez y Danae Seller, ofrecieron sus respectivas danzas al ritmo no solo de la obra dinámica de Nierman sino también de los músicos Pedro Vargas Madrigal, Edgar Amor y Martín Lord.

“Es una de las exposiciones que más me ha emocionado”, expresó a Semanario ZETA el maestro Leonardo Nierman en una entrevista que se publicará próximamente, mientras tanto el público en general podrá apreciar la obra del célebre escultor mexicano durante los próximos tres meses en la explanada principal del organismo federal.