El aspirante independiente a la Alcaldía de Tijuana, Gastón Luken, consideró incongruente el aumento del 49 por ciento en los topes de campaña establecidos por el Instituto Electoral, con relación a las elecciones pasadas, situación que contrasta con el gran número de personas en situación de pobreza que sufren de hambre y del rezago en materia de salud, seguridad, educación, vivienda e infraestructura, que afecta la calidad de vida de la ciudadanía.

Puntualizó que frente a una situación tan difícil para la ciudadanía, que sufre de tantas carencias, y la falta de soluciones por parte de los gobiernos emanados de los partidos políticos, los gastos destinados a las campañas y las burocracias demuestran la incongruencia y falta de sensibilidad de los partidos, los cuales siguen utilizando los recursos del erario para despilfarrarlo.

“Las personas no se sienten representadas por los partidos, ya que sus gobiernos en lugar de atender los problemas de la ciudadanía sólo buscan intereses particulares y utilizan grandes cantidades de dinero para cosas que no benefician a la gente; al haber tanta pobreza y desigualdad social, el despilfarro en las campañas no tienen razón de ser”, expresó.

En ese sentido, indicó que el tope de campañas en Baja California aprobado por la Comisión de Partidos Políticos y Financiamiento del Consejo Electoral es de 637 millones de pesos para el 2016, ello representa la cuarta parte de la deuda de una ciudad como Tijuana y mucho más que el monto que será destinado a obra pública por el actual Ayuntamiento.

El aspirante independiente señaló que este tipo de gastos perjudican a los procesos democráticos pues generan desánimo en las personas, provocando el rechazo de la gente y afectando la participación ciudadana.

Finalmente, Luken puntualizó que si los partidos políticos quieren hacer gastos en campañas ostentosas y vacías, orientadas a convencer, pero no a informar, lo deberían hacer con las aportaciones de sus militantes y simpatizantes, no con el dinero público.

“Somos el Estado con el más alto índice de abstencionismo, por lo que este tipo de aumentos no resuelven las fallas de una democracia; ese dinero debería ser destinado a resolver los rezagos sociales y no al bolsillo de los políticos y sus partidos”, sentenció.