Las pequeñas y medianas empresas representan más de 95% de los negocios existentes en el mundo y cuentan con algunas ventajas competitivas con respecto a las grandes empresas, como su facilidad para adaptarse a los cambios de la economía y a la demanda del mercado. Asimismo, son parte fundamental de la creación de empleos y el crecimiento económico.

En Baja California existen un total 8,700 PyMEs, de las cuales 1,000 son manufactureras. De acuerdo con INEGI, Tijuana posee 52.49% de las PyMEs manufactureras con un total de 527. Seguido de Mexicali (226) y Ensenada (149), de manera marginal se encuentran el resto del estado con apenas 10%. Por subsectores manufactureros, en el estado destacan las de productos alimenticios, bebidas y tabaco (180), maquinaria y equipo (174) e industria metálica básica y productos metálicos (136). Esta tendencia se presenta en los municipios de Tijuana, Mexicali y Tecate; por su parte, en Ensenada predomina la industria textil seguido de la alimentaria.

Según datos de INEGI, en Baja California el sector industrial representó 35.18% del PIB estatal en 2013, con un total de $134, 931, 000 pesos, de los cuales corresponden $73,726,000 a la industria manufacturera, 54.6% del PIB industrial. Dentro de esta industria el subsector que más aporta es el de maquinaria y equipo con 41%, seguido de la industria alimentaria, de las bebidas y el tabaco y otras industrias. Estos datos muestran la especialización industrial del estado al poseer fuertes industrias como la aeroespacial, productos médicos y electrónicos principalmente, donde inclusive se destaca a escala internacional.

Analizando el impacto de las PyMEs en Baja California, también se tiene que hablar del impacto de las PyMEs en el estado de California, EE.UU., en donde de igual forma están en primera línea de crecimiento.

La primera edición de Small Business Index, la cual surge de una unión de las cámaras de comercio de Estados Unidos con MetLife, con el fin de adentrarse en las posturas e inquietudes de líderes empresariales, publicó que los dueños de pequeñas empresas en EE.UU. tienen un gran optimismo respecto a prospectos de su compañía pero al mismo tiempo se encuentran escépticos respecto a la estabilidad económica de su país.