En la actualidad es casi una norma ver en los restaurantes y durante comidas en el hogar, que las personas tomen sus celulares para fotografiar sus alimentos antes de comer. Esta practica tiene sentido, de acuerdo a una nueva investigación llevada a cabo por Morgan Poor, profesor asistente de mercadotecnia en la Universidad de San Diego y Sean Coary, profesor asistente de mercadotecnia de alimentos en la Universidad de Saint Joseph. Su estudio demostró que el acto de fotografiar alimentos antes de consumirlos puede realmente influenciar nuestra experiencia mientras comemos y como resultado modela nuestra evaluación de la comida.

Sin embargo, también demuestra que influye el tipo de comida. Comida indulgente- no comida saludable- es mas apreciada después de tomar una fotografía.

“Las personas fotografían los alimentos por miles de razones” explico Poor. “Como arte culinario, guía de receta o para capturar una presentación extraordinaria en un restaurante. Lo que encontramos es que si los alimentos que son fotografiados son esencialmente placenteros- un pastel de crema de terciopelo rojo, por ejemplo- el individuo disfrutara mas la experiencia de saborear ese manjar y en efecto, apreciara mas su sabor”.

“ Creemos que esto es resultado, hasta en cierto punto, de la gratificación demorada”, explico Poor. “Al crear imágenes, el consumidor esta aplazando la experiencia de comer mientras continua interactuando con el platillo. Esta relación activa con la comida centra la atención del consumidor en lo que esta a punto de comer y, en efecto lo invoca a saborear”.

En otras palabras, entre mas indulgente sea la comida, será mayor el placer de comer el platillo que se acaba de fotografiar.

En contraparte, fotografiar comida saludable- una manzana o incluso puré de manzana- no tiene impacto en el placer de comerlo. Sin embargo, los efectos positivos de fotografiar comida pueden activarse, informando al consumidor sobre los hábitos de alimentación saludable de otros consumidores.

“Estamos frecuentemente motivados por los que nos rodea y también podemos saborear el placer de lograr algo que es apreciado” explico Coary.“ Si sabemos que comer alimentos saludables es lo que hacen los demás, entonces fotografiar nuestra comida saludable antes de consumirla puede llevarnos a saborear mas la experiencia y en efecto, percibir esos alimentos sanos con mejor sabor”.

“Algunos restaurantes y comercios han comenzado a reconocer al importancia de la fotografía de alimentos”, explico Coary. “Por ejemplo, la cadena nacional de alimentos “Chili’s Bar and Grill” invirtió en el embellecimiento de un nuevo pan cubierto de huevo batido para motivar a sus clientes a compartir las fotos de sus platillos. Otros restaurantes prohibieron a sus clientes que tomaran fotografías de sus platillos, pensando que ponen en riesgo la integridad visual de su comida o incomodan a los demás clientes.

A través de tres estudios, esta nueva investigación enfatiza que la “foodtography”( fotografía de alimentos) de los consumidores puede influenciar de manera positiva las actitudes y evaluaciones de la experiencia de consumo. Los expertos en mercadotecnia de comida indulgente de manera particular, deberían invitar a sus clientes a tomar fotografías de sus platillos mediante anuncios, menús y otros recursos de mercadotecnia.

La investigación fue publicada en el Journal of Consumer Marketing, Volumen 33, Revista 1 del 2016, bajo el titulo “Como imágenes generadas por los consumidores modelan los resultados de consumo en el ámbito alimenticios.