Los representantes comerciales de Canadá, Estados Unidos y México concluyeron el viernes una semana de conversaciones sin un acuerdo para modernizar el TLCAN, aunque decidieron reanudar las negociaciones antes del plazo tope fijado por el presidente de la Cámara de Representantes estadounidense, Paul Ryan.

El fracaso para asegurar un rápido acuerdo subraya la incertidumbre sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el cual para el presidente Donald Trump “ha sido un desastre horrible, horrible para este país (Estados Unidos)”.

Trump, que culpa al pacto comercial de 1994 de la pérdida de empleos en las fábricas de Estados Unidos por un costo laboral más bajo en México, a menudo amenaza con retirarse a menos que los otros dos países miembros acepten cambios importantes.

SIN ACUERDO
Después de reunirse el viernes por apenas media hora, los principales funcionarios mexicanos y canadienses que participaron en las conversaciones para actualizar el acuerdo dejaron en claro que persistían grandes diferencias.

La ministra de Relaciones Exteriores canadiense, Chrystia Freeland, dijo que los funcionarios seguirían trabajando en Washington mientras los ministros regresaban a sus casas para consultas.

“Planeamos reunirnos de nuevo según sea necesario, lo cual creo que será pronto (…) La negociación llevará tomará el tiempo que sea necesario para lograr un buen acuerdo”, afirmó a periodistas después de la reunión.

La presión para llegar a un acuerdo aumentó esta semana después de que Ryan dijo que necesitaba ser notificado de un nuevo TLCAN antes del 17 de mayo para dar al Congreso actual la oportunidad de aprobarlo.

El representante comercial estadounidense, Robert Lighthizer, dijo por su parte que quiere un acuerdo pronto para evitar posibles problemas políticos derivados de las elecciones presidenciales del 1 de julio en México y de las parlamentarias de mitad de período en Estados Unidos en noviembre.

En un comunicado, agregó que Estados Unidos estaba dispuesto a seguir trabajando con México y Canadá, pero no mencionó un plazo.

Las conversaciones del viernes fueron las primeras que involucraron a los tres altos funcionarios en las negociaciones del TLCAN: Freeland; el secretario de Economía mexicano, Ildefonso Guajardo, y Lighthizer, desde que comenzó la última ronda el lunes.

México no ha aceptado una propuesta de Washington para aumentar el contenido de piezas y partes estadounidenses en los autos fabricados en la región del TLCAN, uno de los principales puntos de fricción. Guajardo dijo que su equipo intentó cerrar la brecha.

“Estamos trabajando con todo el compromiso para tratar de tener un gran acuerdo lo más pronto posible. Pero siempre hemos dicho que no vamos a sacrificar calidad, balance (…) por tiempo”, dijo Guajardo a periodistas afuera de la Oficina del representantes de Comercio de Estados Unidos.

El funcionario agregó que cree que hay una forma de solucionar el tema de los autos y destacó que aún no se alcanza un acuerdo final sobre el tema.

El centro de las negociaciones para modernizar el TLCAN ha sido la demanda de Estados Unidos para establecer nuevas reglas de origen sobre el porcentaje de contenido de la región que un automóvil necesita tener para evitar el pago de aranceles.

Funcionarios y fuentes de la industria aseguran que las partes han ido reduciendo sus diferencias en el tema

Otros asuntos incluyen la demanda de Estados Unidos de incluir una cláusula de caducidad que permita que el TLCAN expire si no se renegocia cada cinco años y la eliminación de los paneles de solución de controversias comerciales.