Los operadores de divisas ven el peso mexicano como un claro perdedor a medida que las negociaciones sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte se prolongan, con Estados Unidos proponiendo una cláusula que podría significar el final del acuerdo. En cambio, el dólar canadiense se ha visto beneficiado.

Los analistas ya comienzan a plantear el peor escenario para México, el cual llevaría a la economía a crecer hasta un punto porcentual menos en 2018, con un tipo de cambio entre 23 y 25 pesos, y una inflación de 4.5 por ciento. Este viernes el dólar se vende hasta en 19.25 pesos en bancos

Ciudad de México, octubre (SinEmbargo).– La probabilidad de que los negociadores de los tres países que integran el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se levanten de la mesa y terminen con el acuerdo se ha elevado en los últimos días, por lo que los analistas ya comienzan a plantear el peor escenario para México, el cual llevaría a la economía a crecer hasta un punto porcentual menos en 2018, con un tipo de cambio entre 23 y 25 pesos, y una inflación de 4.5 por ciento.

Al cierre de la semana, la moneda mexicana se colocó como la de peor desempeño, dentro de una muestra de 24 monedas pertenecientes a naciones emergentes, de acuerdo con Bloomberg. El segundo y el tercer puesto fueron para el lev búlgaro y lei rumano con bajas de 0.15 y 0.13 por ciento.

El Banco de México (Banxico) informó que el dólar spot cerró este viernes en 18.9415 unidades, en su mayor precio desde el pasado 10 de mayo. En el día, el peso retrocedió 19.51 centavos, semejante a 1.04 por ciento.

En ventanilla bancaria, el dólar se vende hasta en en 19.25 pesos, cinco centavos más que la jornada anterior.

La moneda mexicana presenta su peor ciclo de baja en lo que va del año, medida por el número de días (10) y su retroceso en este periodo, al acumular una depreciación de 4.20 por ciento.

“Es plausible que el peso caiga a alrededor de 23-25 unidades por dólar en caso de que el TLCAN colapse. Sobre esta base revisaríamos nuestra previsión de inflación para 2018 de 3.5 a 4.5 por ciento, y probablemente recortaríamos alrededor del 0.5-1.0 puntos porcentuales nuestra previsión actual de crecimiento del PIB de 2.5 por ciento en 2018”, aseguró la firma británica Capital Economics.

Los operadores de divisas ven al peso mexicano como un claro perdedor en las renegociaciones del TLCAN, sobre todo si Estados Unidos continúa proponiendo cláusulas, lo que podría significar el fin del acuerdo, mencionó Bloomberg.

En cambio, el dólar canadiense se ha visto beneficiado, en parte porque Estados Unidos y Canadá tienen un acuerdo de comercio por separado en el que se pueden apoyar, dijo a Bloomberg Alvise Marino, estratega de Credit Suisse.

“México definitivamente estaría más directamente expuesto”, dijo Marino. “Una gran cantidad de capacidad de fabricación que ha salido de Canadá desde 2008 ha ido a México. Sería inicialmente bastante negativo en México”.

Aunque Credit Suisse coloca las probabilidades de que las negociaciones fracasen en apenas 20 por ciento, las conversaciones han eclipsado una historia de crecimiento económico positiva en México, dijo Marino.

El peso se ha debilitado un 6.6 por ciento frente al dólar desde que se iniciaron las conversaciones del TLCAN, el 16 de agosto. El martes cayó un 1 por ciento, luego de que el Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal dijo que el país tiene la fuerza para avanzar sin el tratado comercial.

LA PRESIÓN EN EL SECTOR AUTOMOTRIZ

Este viernes, Estados Unidos propuso elevar las llamadas reglas de origen para automóviles del actual 62.5 por ciento a 85 por ciento, dijo un funcionario a Bloomberg hablando bajo la condición de anonimato. Las reglas gobiernan qué parte de un producto debe incluir contenido de los países del TLCAN para recibir los beneficios del pacto.

También propuso agregar un nuevo requisito de contenido puramente estadounidense de 50 por ciento, lo que significa que quiere que la mitad de cada automóvil comercializado bajo el TLCAN se fabrique en Estados Unidos, dijo John Murphy, vicepresidente senior de Política Internacional de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en una declaración el viernes a Bloomberg.

Con el TLCAN la industria automotriz mexicana se consolidó como uno de los principales pilares del crecimiento económico al representar el 3.0 por ciento del PIB de México. Cuando inició el acuerdo comercial tenía una participación del 1.9 por ciento.

De acuerdo con el estudio “Estadísticas a propósito de…la Industria automotriz” del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 1993 había instaladas 10 plantas de cinco marcas diferentes; en 2015 ya había 18 plantas de ocho marcas diferentes y en el período 2017 a 2019 se tienen planeados otros seis proyectos, de los cuales cuatro son de empresas no estadounidenses.

Distintos analistas perciben que el problema de la industria automotriz en México es su dependencia elevada del mercado estadounidense, de ahí la alerta de que la cuarta ronda de renegociación se centre en este sector.

De acuerdo con la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), al cierre de 2016 el 86 por ciento de las exportaciones se concentró en el área de América del Norte. En 2013 la participación era del 76 por ciento.

El mercado estadounidense concentró 77.1 por ciento de las exportaciones de vehículos colocándose como el tercer exportador de automóviles hacia los Estados Unidos, y es el primer proveedor de camiones y de autopartes.

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