La Semana Santa, una de las fechas que tradicionalmente -y en tiempos normales libre de pandemia- generan más tráfico de turismo a nivel mundial, comenzó oficialmente este domingo 28 de marzo.

México es uno de los países que más visitantes recibe en Semana Santa, y pese a la difícil situación epidemiológica que está atravesando la nación azteca, muchos destinos en varios estados han decidido obviar los protocolos y reabrir como si nada estuviese pasando.

Oaxaca y Veracruz son dos ejemplos de ese comportamiento temerario. Durante el pasado fin de semana, la playa veracruzana de Regatas lució abarrotada de turistas. Cientos de personas también se dieron cita en las playas de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, y en la mayoría de los casos los paseantes olvidaron la sana distancia y el uso de las mascarillas.

Tambien la zona sur de Tamaulipas, que tiene un semáforo epidemiológico moderado en amarillo, se ha visto desbordada por la llegada de turistas. “La zona sur de Tamaulipas requiere más que nunca de la reactivación turística. Miles de familias que dependen de este sector se vieron severamente afectadas durante los últimos meses, pero ahora, con la llegada de la Semana Mayor, se espera la reactivación turística de la zona”, aseguró el diputado federal por Ciudad Madero y Altamira, Erasmo González Robledo.

Pero para otros analistas, la situación es de total preocupación. Hace dos meses México se encontraba en el punto más álgido de la pandemia, con el mayor número de contagios y muertes por día, y con los hospitales totalmente rebasados.

Lejos de estar domada, la pandemia de la Covid-19 en el país estaba descontrolada, situación que en gran medida se generó por la época navideña, donde se incrementaron los contactos y se relajó el distanciamiento social.

“Todo el mundo maneja los protocolos, los conoce y sabe que debe existir distanciamiento social. Pero la realidad es muy diferente porque no se están siguiendo esos protocolos como debe ser”, dice Armando Bojorquez, presidente de Viajes Bojorquez y de la Asociación para la Cultura y el Turismo de América Latina, entrevistado por Caribbean News Digital. “Aquí mismo en Cancún hemos visto mucho relajamiento. El destino está colmado de gente y la vida nocturna está plena. No sé qué está pasando pero estamos viendo que la gente se está relajando y eso pudiera provocar un repunte”.

El directivo explicó que la ocupación hotelera está en estos momentos al 90% en Cancún, cuando lo que estaba estipulado es que no podía rebasar el 60% a nivel nacional.

“Sé que estamos necesitados de recursos y que todo el mundo quiere recuperarse, pero me temo que por este relajamiento vayamos luego a tener un problema más severo que lejos de ayudarnos temporalmente, nos vaya a perjudicar a mediano y largo plazo”, sentenció el señor Bojorquez.

El temor de muchos expertos como Bojorquez es que tres días de celebraciones por Semana Santa vaya a estropear la temporada de verano, tan importante para los destinos de playa y sol mexicanos, como es el caso de Cancún.

Los países del Caribe y del resto de las Américas, que también dependen del turismo, han tomado medidas severas, como son los casos de Cuba y Argentina, este último que hace apenas unos días decretó la paralización de todos los vuelos procedentes de BrasilChile y el propio México, ante el temor de que puedan entrar al país cepas más virulentas del nuevo coronavirus.

Otro ejemplo preocupante es el aeropuerto internacional de la Ciudad de México, que está reportando cifras elevadas de vuelos bastante similares, aunque aún distantes, al tráfico de 2019.

“Recordemos lo que sucedió en Acapulco, que después de una reapertura precipitada se vio obligado a cerrar nuevamente. Sabemos que hay problemas económicos y que ha habido muchos despidos, pero nos estamos arriesgando”, dijo el señor Bojorquez.

De la experiencia que dejaron las fiestas de Navidad y Año Nuevo, “no se aprendió nada”, afirmó el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), Raúl Iracheta Montoya, quien señaló que en Acapulco hay un total relajamiento de las medidas sanitarias en el inicio del periodo vacacional de Semana Santa.