México es un país con un gran potencial económico que en las últimas décadas ha logrado estabilidad macroeconómica con niveles bajos de inflación, se ha abierto al comercio internacional y ha diversificado su economía. También ha redefinido sus políticas de protección social, educativas y de atención a la salud, con lo que ha abierto brecha para otros países y se ha transformado.

Sin embargo, pese a la implementación de reformas y de contar con múltiples recursos, su desempeño está por debajo de su potencial y del de otros países comparables en términos de crecimiento, inclusión y reducción de pobreza. El país ha enfrentado choques exógenos, lo que se ha combinado con una acumulación limitada de capital físico por más de cuatro décadas y la formación de capital humano con habilidades insuficientes para competir en mercados globales.

¿Por qué México no logra un mayor crecimiento acelerado e incluyente? El Diagnóstico Sistemático de México, informe que analiza la realidad económica y social del país e identifica los retos y oportunidades para reducir la pobreza y lograr un crecimiento más acelerado e incluyente, señala que en el caso de México existen impedimentos estructurales derivados de reformas incompletas o no implementadas adecuadamente.

Dichos impedimentos están relacionados con retos en el mercado de productos y factores, en el desarrollo de las instituciones del Estado de Derecho y en la asignación de recursos y la coordinación de políticas públicas.

El análisis se elaboró con datos disponibles para 2018 y se realizó en consulta con actores clave de los sectores público, privado, académicos y sociedad civil y puede ser consultado aquí. (Documento en inglés)