«No soy racista» dice Trump «Pero si me conviene lo seré» debió haber dicho. mientras Kellyanne Conway, de Fox News si es «menos política'(!!) y exige le diga la ‘etnicidad’ de un reportero (judío) antes de responderle.

(Ver:  Kellyanne Conway loses it and demands to know a reporter’s ‘ethnicity’)

Y es que el problema de Trump no es si él es o no racista, es más sabemos que ‘no lo es’ porque contrata ilegales sin ningún problema para todas sus empresas y literalmente «sus mejores amigos» son judíos pero la realidad es que, por su interés (más bien por su capital) Trump dirá lo que sea necesario lo cual, no sería grave de no ser que cada día aumenta el volumen, baja el standard, agrede más salvajemente.  De todo lo que hace no hay camino de vuelta,  aún quedan muchos meses antes de la elección lo cual garantiza una secuela de ataques a todo y todos con tal de asegurarse sus votos y un aumento a la xenofobia que terminará afectando cada vez más a los judíos en general y a los intelectuales en particular, en una atmósfera McCartiana que Trump está creando y que nos remite cada día más brutalmente a la década de los años treinta donde en vez de Krupp tenemos a Tiel y en vez de Goebbels a Trump, buscando a como dé lugar su reelección para beneficio de sus negocios y los de su tropa como Mitch McConnell el que al igual que Trump está casado con una extranjera -ORIGINALMENTE ILEGAL Y ESTÁ GANANDO FORTUNAS CON SUS NEGOCIOS, BAJO LA COBERTURA DEL PARTIDO REPUBLICANO- y hará cualquier cosa por reelegirse -lo cual sucederá- gracias no a ellos, sino a sus «mejores aliados’ los demócratas que están haciendo todo lo posible por garantizar su reelección,  pero de eso hablaremos mañana.