Los huesos del nazi Mengele, utilizados para estudiar medicina forense en Brasil

El 'ángel de la muerte' de la Alemania nazi experimentó con miles de judíos y les envió a la cámara de gas en Auschwitz

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In this Dec. 7, 2016 photo, forensic doctor Daniel Munoz shows the skull of Nazi war criminal Josef Mengele, at the school of medicine of Sao Paulo University in Sao Paulo, Brazil. In an ironic twist that many Holocaust survivors may see as a form of justice, forensic medical students in Brazil are now learning their trade with the remains of Josef Mengele, the notorious Nazi Angel of Death of the Auschwitz concentration camp who conducted horrific experiments on thousands of Jews. (AP Photo/Andre Penner)

Durante más de 30 años, los huesos de Josef Mengele, el conocido como ‘ángel de la muerte’ de la Alemania nazi por sus horribles experimentos con miles de judíos en el campo de concentración de Auschwitz, estuvieron abandonados en una bolsa de plástico en el Instituto de Medicina Forense de Sao Paulo (Brasil). Ya no. Ahora, los restos de Mengele son utilizados por estudiantes de medicina forense de la Universidad de Medicina de Sao Paulo.

La idea de utilizar los huesos de Mengele partió hace unos meses del doctor Daniel Romero Muñoz, que fue precisamente quién dirigió el equipo de forenses que en 1985 identificó unos restos enterrados como pertenecientes al ‘ángel de la muerte’. Romero, jefe del departamento de Medicina Forense de la Universidad de Medicina de Sao Paulo, pidió permiso para ello y se lo han concedido. Así que hoy sus alumnos aprenden con el cráneo y los huesos de Mengele y los relacionan con la historia de este oscuro personaje.

“Los huesos son útiles para enseñar cómo examinar los restos de un individuo y luego conectar esos datos con la información que tenemos sobre esa persona”, explica Muñoz. “Por ejemplo, examinando sus restos, vimos que había una fractura en la pelvis y su expediente militar recogía que se rompió la pelvis en un accidente de moto en Auschwitz”, relata el médico. Con el craneo de Mengele en la mano, Muñoz señala un pequeño agujero en la mejilla izquierda que es el resultado de una sinusitis crónica. El misterio que rodeó su vida son parte de lo que hace interesante el estudio de sus restos, subraya Muñoz.

MURIÓ AHOGADO EN 1979

Mengele murió hace 40 años ahogado frente a las costas de Sao Paulo. Llegó a Brasil con una nueva identidad al final de la segunda guerra mundial. Huía de Europa que buscaba a todos los cargos del Tercer Reich de Adolf Hitler para juzgarlos por crímenes contra la humanidad. A Mengele se le buscaba por sus experimentos con personas y por enviar a la cámara de gas a miles de ellas.

El ‘ángel de la muerte’ voló primero a Argentina, donde vivió en Buenos Aires durante una década. Cuando los servicios secretos israelís secuestraron en la capital argentina a Adolf Eichmann, ideólogo del Holocausto, Mengele huyo a Paraguay y en 1960 se instaló en Sao Paulo, ayudado por el matrimonio alemán Wolfram y Lisolette Bossert y por una familia de inmigrantes húngaros. Murió en 1979 mientras nadaba en aguas de la localidad de Bertioga. Tenía 67 años. Los Bossert le enterraron en Embu, a las afueras de Sao Paulo bajo el falso nombre de Wolfgang Gerhard. Años más tarde, las autoridades alemanas interceptaron una carta enviada por los Bossert a la familia de Mengele informándoles de su muerte y alertaron a las autoridades brasileñas.El cuerpo de Mengele fue localizado y exhumado en 1985. Investigadores de Alemania, Israel, EEUU y Brasil confirmaron que eran sus restos.

La profesora Maria Luiza Tucci Carneiro, historiadora que coordina el Laboratorio de Estudios Étnicos, de Racismo y Discriminación en la Universidad de Sao Paulo, espera que lo que ahora aprendan los futuros forenses vaya más allá de la medicina, a la historia y la ética.

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