Los mercados financieros han estado todo este mes de noviembre empleando jerga de botica. Los anuncios primero de Pfizer y después de Moderna y AstraZeneca de sus hallazgos sobre las vacunas de la Covid-19 han llevado la euforia a las Bolsas y, muy especialmente, a aquellas más castigadas como la española. Pero tras la esperanza que suponen estos rápidos descubrimientos, se ha instalado la cautela y las Bolsas han empezado a flojear. La noticia de que Astrazeneca y la Universidad de Oxford ocultaron en principio que sus mejores resultados para la vacuna se dan solo en menores de 55 años da nuevos argumentos para ello.

Aunque las primeras vacunaciones a la población comenzarán al final de este año –tras las oportunas aprobaciones– habrá que esperar hasta mediados de 2021 para aspirar al gran objetivo: la inmunidad total. El estratega económico de Deutsche Bank, Alan Ruskin, explica que “al acercarse a la inmunidad colectiva, vendrá una ronda de euforia económica con la desaparición del distanciamiento social y un fuerte repunte en los sectores más castigados”. Pero curiosamente, las farmacéuticas no han liderado este festín bursátil de la vacunación.

El índice S&P 500 Health Care sube en el año el 6%, frente al 12,35% del S&P 500, ello a pesar de que la victoria de Biden, menos arrolladora de lo previsto, ha supuesto un alivio en el sector, que podría conservar su statu quo, sin una rebaja de los medicamentos. “La victoria de Biden con los republicanos reteniendo el Senado dará lugar a un resultado sin grandes cambios frente a la situación actual, ya que será muy difícil que se pongan de acuerdo”, concluyen en Fidelity. Y en Europa, el índice alemán Dax de farmacéuticas y salud cae el 7,25% en el año, mientras el Dax está en tablas.

Los hallazgos médicos no despejan todas las incertidumbres y los anuncios realizados hasta ahora siguen el cauce poco habitual en el mundo científico de hacerse a través de comunicados de prensa, pendientes aún de la convalidación definitiva de las autoridades. Noticias como que el consejero delegado de Pfizer vendiera acciones de la compañía el mismo día del anuncio de la vacuna tampoco son una señal de confianza. Los expertos también explican el retraso bursátil del sector, muy beneficiado en los primeros tiempos de la pandemia, en que muchos medicamentos perderán las patentes en los próximos años y en que no han podido competir con el tirón de las tecnológicas. Pfizer y Astrazeneca, ambas a la vanguardia de la vacuna contra el Covid-19, se mantienen en Bolsa en el año en tablas. La única que ha tenido un comportamiento espectacular ha sido la biotecnológica Moderna, que se dispara en el año más del 450%.

El mercado no está valorando las importantes cifras que la vacunación puede representar para estas compañías. Olaf Tölke, responsable de rating corporativo de Scope explica que “un cálculo rápido sugiere que si la industria, por ejemplo, suministra una sola dosis de una vacuna a entre 15 y 20 dólares por dosis a solo la mitad de la población mundial, se generarían unos ingresos de 50.000 millones de dólares o más”. Y añade: “Pfizer y sus rivales incurrirán en gastos iniciales para crear una capacidad de producción y distribución que absorberá la primera oleada de ingresos, pero a partir de entonces, pueden esperar obtener una fuerte generación de beneficios por sus vacunas”, concluye.

Aun así, es complicado fijar el negocio que traerá la vacuna: ¿Cuántos ciudadanos no querrán vacunarse? ¿Cuántos no podrán vacunarse? ¿Se erradicará la enfermedad o será endémica como la gripe común? ¿Cuál será el precio de venta y cuántas dosis serán necesarias? ¿Cuál será la duración de su efectividad? Manejando estas variables, el banco estadounidense Morgan Stanley estima un negocio de cerca de 10.000 millones de dólares al año.

Y más allá de la vacuna, el sector farmacéutico tiene a su favor de cara al futuro el factor clave del envejecimiento de la población. Recientemente, la firma alemana de inversión Berenberg ha comenzado a seguir a estas compañías, de las que destaca el elevado porcentaje de beneficios que reparten de dividendo (pay-out del 46%) y su gran generación de flujo de caja. Espera crecimientos de ventas entre el 6% y el 10% hasta 2024. Sus recomendaciones se centra en AstraZeneca, Novartis, Bristol-Myers y GlaxoSmithKline.

La apuesta más reciente por este sector ha venido del brazo inversor de Warren Buffet, Berkshire Hathaway Inc, al anunciar hace unos días su intención de entrar en unas farmacéuticas rezagadas y que ahora cobran protagonismo. Así, además de las mencionadas, las vacunas también están siendo desarrolladas por Johnson & Johnson, Sanofi junto a GSK, Novavax, CanSino y Sanofi junto a TranslateBio, entre otras compañías.

En esta carrera contra el Covid-19, Pfizer junto a BioNTech van a la cabeza en cuanto a su desarrollo ya que se espera que en los próximos días logre el visto bueno de las autoridades de EE UU para comenzar su distribución. La suya será la primera vacuna genética de la historia que enseña a las células del cuerpo a protegerse del virus en vez de inocular éste debilitado o muerto.

PFIZER: LA PRIMERA VACUNA GENÉTICA DE LA HISTORIA Y YA DISPONIBLE ESTE AÑO

Pfizer

Pfizer y BioNTech han marcado un hito al desarrollar la primera vacuna genética con la tecnología ARNm, por la que las propias células del cuerpo humano producen proteínas parecidas a la Sars-CoV-2. Así, el sistema inmunológico crea una respuesta al sentirse amenazado. Pfizer y BioNTech han alcanzado con creces el umbral de seguridad requerido por la Administración de Medicamentos y Alimentos de EE UU (FDA) y ha solicitado la autorización de urgencia para distribuir la vacuna. La decisión de la FDA podría comunicarse el 10 de diciembre. Con este calendario, Pfizer tiene previsto poder suministrar entre 20 y 30 millones de dosis este mismo 2020 en Estados Unidos. Y su vacuna también podría estar disponible en la UE en diciembre, según avanzó el viernes la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen. Su mayor inconveniente es que debe mantenerse a -70 grados, lo que requiere una importante logística. Pfizer tiene previsto producir 1.300 millones de dosis en 2021.

Desde la gestora alemana ERSTE Asset Management explican que la plataforma desarrollada por Pzifer y BioNTech puede adaptarse para futuras variantes del virus y aprobarse más rápidamente. “No solo ha marcado el comienzo de una nueva era de desarrollo de vacunas, sino que también es probable que estos desarrollos den frutos en el campo de la investigación del cáncer”, explican.

Goldman Sachs fija un precio objetivo para la acción de Pfizer en 12 meses de 40 dólares, justo en la zona donde el CEO Pzifer, Albert Bourla, vendió un gran paquete de acciones el día del anuncio de la vacuna, generando una gran polémica por esta decisión.

MODERNA: EL FOCO BIOTECNOLÓGICO LA DISPARA EN BOLSA Y SE DISPARA UN 550% EN 2020

Moderna

La firma biotecnológica Moderna espera suministrar 20 millones de dosis para fin de año y entre 500 y 1.000 millones en 2021 de su vacuna, que se basa en tecnología de ARNm (similar a la desarrollado por Pfizer y BioNTech) y tiene una efectividad del 94,5% en la prevención de Covid-19 en los participantes del ensayo.

Moderna también publicó una actualización de la estabilidad de la vacuna en el almacenamiento y confirma que su inyección seguirá siendo viable en un almacenamiento normal de congelación (-20 °C) durante un máximo de seis meses, 30 días en un refrigerador estándar y 12 horas a temperatura ambiente, una significativa ventaja sobre Pfizer.

A diferencia de Pfizer, que rehuyó cualquier ayuda pública, la estadounidense Moderna ha recibido 955 millones de dólares del programa Operation Warp Speed de EE UU, donde las autoridades acordaron pagar aproximadamente 1.530 millones de dólares para comprar la vacuna. La firma española Rovi participará en la fabricación de la vacuna de Moderna (llenado y acabado), lo que ha impulsado su cotización en Bolsa. Es el séptimo valor del mercado español por revalorización con un alza superior al 55% en lo que va de ejercicio.

La evolución de Moderna ha sido espectacular en Bolsa durante este año, pasando de los 19 a los 127 dólares por acción en un Nasdaq que también ha ignorado los efectos adversos de la pandemia. Goldman da un precio objetivo de 139 euros para Moderna en el plazo de un año. Un precio que actualizó esta misma semana y que implica aún potencial alcista. Según el consenso de Bloomberg, el 66,7% de los analistas aconseja comprar las acciones, frente a un 11% que recomienda vender.

ASTRAZENECA: MENOS EFECTIVA Y EN REVISIÓN PERO MÁS SENCILLA Y APLICABLE

AstraZeneca

La vacuna de AstraZeneca y la Universidad de Oxford es la que más dudas ha despertado hasta el momento. Anunciaron en principio que tenía una eficacia media del 70% y que, para sorpresa de la comunidad científica, si se administraba primero media dosis y al mes otra inyección completa, la protección subía al 90%. Pero esta misma semana han tenido que reconocer que ese primer anuncio contenía errores y que sus mejores resultados se han observado solo en un grupo de vacunados menores de 55 años.

La compañía afronta ahora presiones para que revise su hallazgo y ha anunciado que iniciará un nuevo estudio ante las dudas. Astrazeneca ya se ha comprometido a administrar 3.000 millones de dosis en 2021 de forma continua. Y en la carrera por hallar el mejor remedio contra el Covid-19, la compañía británica partía hasta ahora en buena posición. La fabricación de su vacuna es más barata y su logística es mejor porque solo tiene que mantenerse a temperaturas de refrigeración normales (2 a 8 grados Celsius), lo que también se considera una ventaja sobre todo en países cálidos.

“Dado su suministro de gran alcance, la vacuna de Astrazeneca aborda el requisito en varios países de ingresos bajos a medianos. Además, tiene la capacidad de fabricación más alta entre los desarrolladores de vacunas avanzados, con capacidad para más de 3.000 millones de dosis a nivel mundial (basado en 2 dosis completas por persona)”, señala Goldman Sachs, que pese a ello tiene una recomendación de venta. Las acciones de la compañía apenas suben en el año y según el consenso de Bloomberg, la recomendación mayoritaria es de compra, por el 61,3%.