De acuerdo con la tasa de crecimiento económico trimestral, en México hay un rebote de la economía después de la crisis provocada por la caída del Producto Interno Bruto (PIB) en 2020.

Sin embargo, no significa una recuperación económica, ya que es necesario que su crecimiento sea sostenible con capacidad para mantenerse, consideraron economistas universitarios.

José de Jesús Rodríguez Vargas, académico de la Facultad de Economía, explicó que cuando se hace referencia a rebote o recuperación económica es con relación a si la economía, en determinadas circunstancias, tiene supuesta recuperación o se trata de una verdadera recuperación económica.

Detalló que el periodo de crisis provocada por la pandemia produjo en 2020 la caída abrupta, casi vertical, de 8.5 por ciento del PIB, y en el presente año se registra aumento de la economía que genera rebote y no una recuperación económica.

Asimismo, estimó que de acuerdo con lo proyectado por el Fondo Monetario Internacional a lo largo del actual sexenio México promediaría crecimiento anual de 0.6 por ciento; mientras que en el caso de Estados Unidos sería de 1.9 por ciento en el mismo periodo.

Añadió que según estimaciones de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público el crecimiento económico del país para el periodo 2022-2024 será de 6.55 por ciento. Sin embargo, consideró que será de 3.5 por ciento para 2022, y de 2.5 por ciento en 2023 y 2024 respectivamente. “Si así fuera, el promedio anual para el sexenio en general sería de 1.5 por ciento.

A su vez, Moritz Cruz, académico del Instituto de Investigaciones Económicas señaló: lo que ocurre después de un episodio de contracción del PIB es un rebote en la economía que podría suceder por circunstancias como la política que se implementa, así como por escenarios externos, pero también con la forma en que Estados Unidos responde a la crisis.

Lo que se ha observado durante las caídas más profundas de la economía mexicana, desde la década de 1980 a la fecha, es un rebote en la misma proporción, aunque en general es normal observar estos procesos después de caídas tan profundas como la ocurrida en 2020 por la pandemia global.