La presentación que inició con música interpretada por el cuarteto de cuerdas de la Sinfónica Juvenil de Tijuana se llevó a cabo la tarde de ayer en el CECUT, ante una numerosa concurrencia integrada por familiares, amigos, compañeros que estuvo atenta en todo momento.

En el estrado, junto a José Galicot estuvieron Pedro Ochoa, Eduardo Caccia, Carolina Aubanel, Carlos Mora, Lupita Rivemar y Rafael Fernández de Castro.

Lupita Rivemar como editora hizo mención a ambos libros. “Setenta, la mochila de Galicot” se trata de una compilación de textos aparecidos en el semanario Zeta desde 1979.  “Ochenta y Contando” llevó nueve meses de trabajo, “en un afán por narrar la vida y en donde en una suerte de diccionario existencial el autor nos lleva por conceptos que van del amor a la belleza, del miedo a la pasión, de la soledad a la verdad”.

Cada uno de los presentes en el estrado fue compartiendo anécdotas que hicieron en muchos casos reír al público, explicaron lo que significa para ellos el compartir la amistad de José, como cabe esperar, todos tienen una concepción diferente, pero coincidieron en que entre los aspectos a destacar, no pueden dejar de mencionarse: su sentido del humor, su amor por su familia, su visión positiva, y la búsqueda constante de una mejor Tijuana.

También fue invitado a compartir algunas palabras Mario Ortiz Villacorta quien destacó que el libro es muy humano e interesante, resumiéndolo de esta forma “en su libro José Galicot nos presenta su visión del mundo, su trayectoria por la vida, su concepto de familia, la importancia de la formación de la juventud en valores permanentes el trabajo como único camino para la creación de la riqueza material y el profundo amor que siente por su ciudad, por su Tijuana.

Con la excelente conducción de Claudia Basurto prosiguió el evento –muy bien organizado- con lecturas de varios pasajes del libro “Ochenta y Contando” por algunos de los asistentes para después dar espacio a una breve sesión de preguntas del público y respuestas por parte del autor.

Para finalizar la noche, un agradable recepción amenizada por la excelente voz de Víctor Bernal, donde los asistentes tuvieron la oportunidad de compartir agradables charlas entre copas de vinos y canapés  mientras José Galicot autografiaba libros, tomándose el tiempo para una dedicatoria especial a cada uno de quienes lo solicitaron.

Y como comentó uno de los asistentes:  ¡Esperaremos el siguiente!

Imágenes JH