La economía de México sigue mostrando un deterioro en sus expectativas de crecimiento para 2022, tanto por factores internos como externos.

Por una parte, la encuesta de expectativas quincenal que elabora Citibanamex ajustó a la baja el pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 2.0% a 1.8 por ciento.

Se observa un rango, entre las instituciones participantes en la encuesta, de un máximo de 2.6% que corresponde a Thorne & Associates y BX+, a un mínimo de 1.1% Natixis

Sobre los factores que han propiciado un recorte en las proyecciones de crecimiento, la calificadora Fitch Ratings bajó su estimado de crecimiento para México a un 2.0% desde un previo de 2.8%, bajo el argumento que el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania afectará las cadenas de suministro, las cuales vienen afectadas por la pandemia y no han logrado normalizarse.

También consideró que habrá un impacto inflacionario debido a los incrementos en los precios agrícolas y de los energéticos a nivel global.

Los recortes en las perspectivas del crecimiento interno, se explican principalmente por la debilidad de la inversión, así como por el impacto negativo de la inflación sobre el consumo y los efectos del contexto internacional.

Sin embargo, en el reporte adelantado de la actividad económica de febrero, prevé un crecimiento de 0.3% respecto a enero, mejorando su desempeño al disminuir el efecto de la ola de Ómicron.

Hace un par de días, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) también ajustó a la baja su pronóstico de crecimiento económico para México en 2022, de 3.3 a 2.3 por ciento.