Randy Pausch no leerá esto. El 18 de septiembre de 2007 dio una conferencia dentro del ciclo Last Lecture, en la Universidad de Carnegie Mellon, una serie de ponencias magistrales en las que celebridades hacen una especie de legado intelectual, simulando que es la última conferencia de su vida. Para el profesor de ciencias computacionales y experto en realidad virtual no fue una metáfora, él mismo inicia su intervención con la primera de sus lecciones: si hay un elefante en la habitación, no lo escondas, preséntalo. Con humor y frialdad habló del cáncer pancreático que le aquejaba y de que sabía que estaba en una etapa terminal de su vida. Murió el 25 de julio 2008 a los 47 años.

La conferencia de Pausch se convirtió no sólo en un suceso mediático, con millones de repeticiones en YouTube, también en el libro The Last Lecture, un mensaje inspirador que continúa, como satélite, dando la vuelta al mundo e influenciando a millones de personas. Randy intituló su conferencia «Logrando realmente tus sueños de niño», sin duda un tema que engancha audiencias; ¿quién no ha soñado ser un personaje de ficción, volar, viajar en el tiempo y más?

Lograr los sueños es una cantera infinita para motivar a propios y extraños. Una de mis piezas publicitarias favoritas es un comercial argentino, transmitido en los días previos a una Copa del Mundo. Vemos escenas de futbolistas llaneros, aficionados exhibiendo su pasión, también su torpeza, mientras intentan jugadas en una cancha. Algunos son veteranos, llevan por delante más que el ímpetu, cargan un abultado abdomen, otros incluso entran a la cancha con sus hijos (o nietos) de la mano. Hacia el final se suceden las clásicas fotografías donde posan los equipos, uno tras otro vemos varias oncenas amateurs, la última es la Selección Nacional Argentina. Una leyenda pega en el corazón como flecha certera: «Háganlo, por los que no llegamos». ¿Cuántos de nosotros no soñamos en la infancia con llegar a ser futbolistas profesionales?

Uno de los sueños de Pausch era ser astronauta. Idealizó convertirse en capitán de una nave espacial, aunque no cualquier nave ni cualquier capitán. Quería ser el capitán James T. Kirk, de la nave Enterprise, en la popular serie de ciencia ficción de los años sesenta y setenta Viaje a las estrellas. Quizá por ello uno de sus proyectos más famosos fue un libro donde habla de los progresos científicos inspirados en aquella serie. En su conferencia, el ilustre catedrático menciona que le inspiraba Kirk, no por ser el más inteligente (sitio ocupado por el Sr. Spock), sino porque tenía todas las cualidades para ser un gran líder. El libro en cuestión interesó a William Shatner, el actor que dio vida inmortal a Kirk (o tal vez al revés). Como justicia poética, el ídolo de la infancia tocó la puerta al fanático. El encuentro fue más que emotivo. Para recibir al «capitán Kirk» hicieron una recreación del puente de mando del Enterprise. Randy recordó aquel día subrayando que aplaudía la honestidad de Shatner para asumir su papel como aprendiz y preguntar sin pena durante varias horas.

Hace unos días, a los 90 años de edad, William Shatner viajó (durante 10 minutos) al espacio en la nave Blue Origin, de Jeff Bezos, convirtiéndose en la persona más longeva en salir de la Tierra. Para quienes crecimos con las aventuras galácticas de Star Trek, ha sido un momento mágico, finalmente el capitán Kirk pudo tener una panorámica como las que cientos de veces inspiró en la pantalla. Al regresar a la Tierra, abrazó, conmovido, al multimillonario que hizo posible este episodio. Me habría encantado que Gene Roddenberry, el creador de Viaje a las estrellas, hubiera atestiguado el momento (por cierto, sus cenizas se esparcieron en el espacio en 1997, incomparable homenaje).

Al final de su conferencia (los exhorto a verla: https://youtu.be/ji5_MqicxSo) Pausch aclara que su mensaje no es sobre cumplir sueños, sino un asunto mayor. Cuando Shatner se enteró del cáncer terminal de Pausch, le envió un retrato del capitán James T. Kirk con una leyenda (que hará más sentido a los trekkies por aludir a un capítulo de la saga): «Para Randy, no creo en los escenarios donde no se gana».

Cumplir sueños es la forma en que la realidad hace justicia a la ficción.

@eduardo_caccia