Por no contar con la trampa de grasa, como lo indica el Reglamento Municipal para la venta de consumo de alimentos, la Dirección de Inspección y Verificación sancionó ocho establecimientos ubicados en el Malecón de Playas, y tres de estos, definitivamente se clausuraron, así lo detalló el titular de la dependencia, Vicente Jiménez Oceguera.

Los negocios clausurados deberán pagar multas que ascienden a los 35 mil pesos, si desean reabrir sus puertas y acreditar que ya iniciaron sus trámites para ponerse al corriente en sus obligaciones de respetar el medio ambiente, recalcó el director de inspección y verificación.

Los operativos de inspección iniciaron el pasado 28 de julio, en el área de Playas de Tijuana, y de manera gradual se revisarán el resto de los comercios del giro de alimentos, explicó Jiménez Oceguera.

El director de inspección y verificación municipal destacó la importancia del cuidado del medio ambiente, además de que está indicado en los reglamentos municipales el manejo de los residuos de grasas para los giros gastronómicos.

Las trampas de grasa son dispositivos que se conectan a las tinas de lavado, comúnmente llamadas Zinc, con el propósito de retener las grasas y aceites que los comerciantes utilizaron para la preparación de alimentos, las grasas y aceites retenidos se recolectan, para ser entregadas a la empresa que se encargará de trasladarla al centro de acopio respectivo.