El día comienza con el aroma a café que invade mis sentidos. Desde las alturas veo el ir y venir de los habitantes de Bangkok a la distancia, la gran metrópolis se comienza a despertar. Prosigo a desayunar en un oasis escondido en el corazón de la ciudad, altos árboles se extienden a mi alrededor y en el aire hay un aroma a jazmín. En cada detalle y a cada instante Banyan Tree logra sorprenderme con su elegancia y exquisitez, preparándome para un día de aventura en Bangkok.

Una alocada y caótica conglomeración de rascacielos, templos, canales, palacios y mercados convergen a los pies del río Chao Phraya. Este centro espiritual, cultural, político, comercial, educativo y diplomático de Tailandia es considerada una de las ciudades más cosmopolitas del mundo y a las vez una de las más ricas en historia. La capital de Siam desde 1782, Bangkok es un destino en constante movimiento y cambio, que vacila entre el pasado y el futuro, entre lo antiguo y lo ultra-moderno.

Continúo el día con una visita a los palacios reales que se alzan a las orillas del río, majestuosos y deslumbrantes bajo el potente sol de Tailandia. Tomo un pequeño barco y cruzo el agua para llegar al magnífico templo Wat Arun, sus altos espirales blancos alzándose hacia el cielo azul. El mercado de fin de semana, llamado Chatuchak, es el más grande del mundo en su estilo y dejo pasar las horas en lo que descubro obras de arte entre sus pequeñas callejuelas.

Comienza el calor y busco refugio en el mundialmente reconocido Spa de Banyan Tree Bangkok, una joya para los que somos amantes de la relajación profunda y tratamientos tradicionales tailandeses. Al caer la noche me dirijo hacia las estrellas: el Moon Bar en la azotea del hotel me espera. Moon Bar nos ofrece tranquilidad en un ambiente informal, ubicado en el piso 61 del rascacielos, sobrevolando la ciudad, y ofrece bebidas premium, como el clásico Vertigo Sunset, una melodía de piña, arándano y lima, mezclado con la perfecta cantidad de Malibú.

Un oasis urbano, Banyan Tree Bangkok es hogar a la experiencia imperdible de cenar en las nubes. El restaurante-bar Vertigo del hotel ofrece una experiencia culinaria excelente, donde podemos degustar mariscos frescos y cortes de carne de la más alta calidad mientras saboreamos con los ojos en el vasto horizonte de Bangkok, considerada una de las ciudades más cosmopolitas del mundo y a las vez una de las más ricas en historia.

Cada detalle de diseño y arquitectura del hotel representa y trae a la vida un pedazo de la cultura tailandesa; desde las bellas caras de buda talladas de madera en la recepción, hasta los toques dorados por doquier que nos remontan a los palacios de la realeza de Bangkok. El único hotel 5 estrellas de puras suites en la ciudad, este santuario para los sentidos es una sofisticada introducción a la intrigante cultura de Tailandia.