El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), dio a conocer sus indicadores de pobreza laboral y Baja California registró su segundo trimestre a la alza, lo que deja en claro que la inflación está teniendo un efecto devastador en los hogares bajacalifornianos, sentenció el presidente del Centro de Estudios Económicos, Luis Roberto Valero Berrospe.

También destacó que al 21.1% de la población ocupada en la entidad no le alcanza para comprar alimentos, pues según la misma fuente, registró un ingreso laboral inferior al costo de la canasta básica alimentaria, dato por demás delicado, ya que la cifra avanzó por segundo trimestre consecutivo. Comparado con el primer trimestre, explicó, hubo un aumento de 3.3 puntos porcentuales, de acuerdo con un análisis a los datos del Coneval.

Valero Berrospe afirmó que para quienes dicen que hemos mejorado, los datos nos indican que vamos peor. Comparado con el tercer trimestre del 2006, antes de la Gran Recesión —indicó—, apenas el 13.5% de los ocupados estaban en pobreza laboral. Incluso antes de la pandemia, la cifra (19.9%) era menor al 21.1% del tercer trimestre de este 2022.

Por otra parte precisó que Tijuana con 18.8% y Mexicali con 22.1%, también presentan una tendencia a la alza en la población ocupada con ingreso laboral inferior al costo de la canasta alimentaria. La capital del Estado se ubica incluso por encima de la cifra estatal, enfatizó.

Esta semana se anunció un aumento al Salario Mínimo, para llevarlo a 312 pesos diarios, lo cual es bueno pero no resuelve el problema de ingresos; por el contrario, lo agrava porque golpea a los niveles salariales superiores, manifestó Valero Berrospe, pues mientras abajo sube el 20% arriba aumentará 3 ó 4% o no subirá.

Esto —subrayó—, genera una concentración de trabajadores en bajos niveles salariales y continúa borrando a la clase media, de cuyos impuestos saca el gobierno para sus “programas sociales”. El nuevo Salario Mínimo, además, está 13 mil 111 pesos por debajo de un Salario Digno de 2022, advirtió.

El economista informó que el ingreso laboral per cápita no recuperó su nivel tras la crisis del 2007-2009. Peor, cuando comenzaba a revertir la caída en el 2018, “entre la pandemia, la ausencia de políticas económicas y un mal entendido aumento a los Salarios Mínimos, frenaron la recuperación”. Este año el ingreso laboral real compra 1,354.67 pesos menos que en 2006, puntualizó.

El presidente del Centro de Estudios Económicos de Baja California dio a conocer que esta semana la revista Expansión publicó un reportaje titulado “¿Adios frontera norte, hola Bajío? Las inversiones tienen nuevo lugar de llegada”, el cual

no solamente confirma lo que se ha estado diciendo, sino que enciende las alarmas en el panorama económico de la entidad. “Esto deja claro que los operadores económicos no están haciendo su trabajo y El Bajío sí”, apuntó.

Una nota en la misma revista da cuenta de que el gobernador de Guanajuato, Diego Sinhué Rodríguez, anuncia que se busca dejar atrás a las armadoras y fortalecer los centros de investigación y desarrollo conectados a la inversión extranjera. Ellos pretenden cambiar la manufactura por “mentefactura”, y hay un equipo de empresarios, académicos y funcionarios estatales trabajando con resultados extraordinarios para el Estado y en beneficio de su gente.

“No se dedican a repartir dádivas, sino a generar un entorno que mejora la calidad de vida de sus ciudadanos”, criticó Valero, al resaltar que gracias a ello aquella entidad superó en 4 años la meta de inversión extranjera establecida para todo el sexenio, entre otros indicadores, “mientras en Baja California siguen tratando de revivir muertos, como Punta Colonet”, concluyó.