El hemisferio norte da hoy la bienvenida oficial al invierno. Este 21 de diciembre tiene lugar el solsticio de invierno, que coincide con el momento astronómico en que empieza la nueva estación. Se denomina así a todo el día, aunque en realidad el solsticio de invierno dura sólo un instante, y este año se producirá a las 17 horas y 28 minutos (16.28 GMT), que es cuando comienza oficialmente el invierno, que también nos traerá la noche más larga del año después de haber vivido el día con menos horas de luz. Por ejemplo, el centro de la península tendrá hoy 9 horas y 17 minutos de luz, cuando en el día más largo de este año, el pasado 21 de junio, tuvo 15 horas y 3 minutos de luz solar.

En el solsticio de invierno el Sol se sitúa en el punto más alejado del ecuador del planeta y el día y la noche alcanzan su máxima diferencia de duración. A partir hoy, las noches se irán acortando y, poco a poco, aumentarán las horas de luz.

En la jornada en que se produce el solsticio de invierno el Sol alcanza su máxima máxima declinación Sur (-23º 27′) y durante varios días su mayor altura al mediodía no varía, de ahí que a esta circunstancia se le llame solsticio (“Sol quieto”) de invierno. Durante esta estación, a caballo entre 2017-2018, el cielo matutino estará dominado por Marte, Júpiter y Saturno, mientras que el vespertino lo hará por Urano, al que se unirá Venus a mediados de febrero.

En estas fechas también tiene lugar el momento en el queel Sol y la Tierra están más cercanos entre sí a lo largo del año, es decir, el perihelio. Esta cercanía al Sol es la causante de que la Tierra se mueva más rápido a lo largo de su órbita elíptica durante el invierno (segunda ley de Kepler), y por este motivo esta estación es la de menor duración de todo el año. El máximo acercamiento este invierno se producirá el próximo día 3 de enero, y la distancia entre el planeta y el astro rey se situará en algo más de 147 millones de kilómetros, unos cinco millones de kilómetros menos que en el momento de afelio o de mayor distancia, que será el 6 de julio del año que viene.

El solsticio de invierno, que marca el inicio oficial de la nueva estación, puede variar en cuatro fechas distintas del calendario (del 20 al 23 de diciembre) según los años. Sin embargo, en el siglo XXI el invierno solo comenzará entre los días 20 y 22 de diciembre.

Se suele pensar que en el solsticio de invierno el día más corto del año es también en el que el Sol sale más tarde y se pone más pronto; pero no es así: el motivo es que la órbita de la Tierra alrededor del Sol no es circular sino elíptica y el eje de la Tierra está inclinado en una dirección que nada tiene que ver con el eje de dicha elipse.

El invierno en el hemisferio norte está asociado a la Navidad, pero también al tiempo de nevadas y heladas, al sacrificio en los trabajos a la intemperie, a las enfermedades víricas como la gripe y a los platos de cuchara para ingerir calorías porque se está más tiempo en casa.

La predicción estacional del invierno señala que en los meses de enero, febrero y marzo las temperaturas estarán entre uno y tres grados por encima de la media para la época del año en casi todo el país y no se vislumbran señales significativas de lluvias en los casi tres meses que dura el invierno.

Algunos fenómenos astronómicos significativos este invierno serán; un eclipse total de Luna el 31 de enero,  que solo será visible en Asia, Australia, el Pacífico y América del Norte;  un eclipse parcial de sol el 15 de febrero y que será visible solo en Argentina, Chile y la Antártida.

El 2 de enero tendremos la primera luna llena del nuevo año, pudiéndose ver otras dos en este invierno: el 31 de enero y el 2 de marzo. También en los primeros días del año, alrededor del 3 enero, se podrá ver a simple vista una lluvia de meteoros denominada las Cuadrántidas.