En los últimos años el avance de la Diabetes en México ha superado a los organismo de salud, pues éstos ya resultan insuficientes para atender al número de pacientes diagnosticados con la enfermedad. La razón por la cual los mexicanos contraemos Diabetes se encuentra en nuestro genes.

“La manera en que la diabetes afecta a la población de origen caucásico, es distinta a la manera en que afecta a poblaciones de otras latitudes, con otro componente hereditario, como las africanas o latinoamericanas”, explicó Marta Menjívar Iraheta, jefa del Laboratorio de Diabetes de la Facultad de Química (FQ) de la UNAM

Aunque estudios anteriores establecieron que el responsable de que los mexicanos desarrollemos Diabetes es el gen HNF4A, la investigación liderada por mentívar iraheta, encontró que un polimorfismo en el gen HNF4A, involucrado en la regulación de la insulina y que, al parecer, se presenta más frecuentemente en la población mexicana mestiza, y en casi todos los grupos indígenas evaluados, excepto los yaquis; ese gen disminuye, de un 35 a un 40 por ciento, la secreción de insulina.

Entre los beneficios del hallazgo, se cuenta el diseño de un suplemento alimenticio que ayuda a retardar las complicaciones de ese padecimiento, mediante un mejor manejo orgánico de los carbohidratos.

Actualmente, el grupo de expertas siguen en la búsqueda de genes relacionados con la Diabetes en México, para elaborar un diabetochip propio, un microarreglo de un centímetro cuadrado en el que puedan instalarse múltiples cambios de secuencia o polimorfismos.

Otro de los hallazgos es la forma en que las complicaciones propias de esta condición de vida afectan a los individuos dependiendo de su raza o grupos poblacionales. Los cuales “En un caucásico, las complicaciones de la Diabetes se presentan, por lo general, con más lentitud, a lo largo de más años de evolución, mientras que en un latinoamericano, se detectan en tiempos más cortos”, comentó Menjívar.

Otro estudio

En el año 2001, el grupo de investigación de la Facultad de Química de la UNAM, realizó una exploración genética en pacientes mestizos mexicanos. Se evaluaron los genes del desarrollo y la función pancreática en pacientes con Diabetes tipo 2, lo que permitió dilucidar la existencia de un fondo genético que podría contribuir a que los mexicanos sean susceptibles al desarrollo de ese mal. Posteriormente, se propusieron estudiar las características genéticas de los indígenas, relacionadas con el padecimiento.

Evaluaron a pacientes mestizos del Hospital Juárez de México, en los que encontraron cambios en los genes que participan en la síntesis y la secreción de la insulina. Los cambios, aparentemente, son propios de nuestra población, con una frecuencia superior a la que refieren otros grupos, como el de los caucásicos. Después se concentraron en miembros de comunidades indígenas como coras, mayas, zapotecas, mazahuas, purépechas y yaquis.

A la fecha, las investigadoras han recolectado material genético de 11 grupos indígenas nacionales. “Resulta claro que los diabéticos tempranos normalmente tienen un componente genético familiar elemental. En cambio, las personas mayores enferman de diabetes por desgaste celular: las células del páncreas empiezan a morir, como ocurre a edad avanzada con las de otros órganos”, explicó la investigadora.

La historia mexicana de la Diabetes

Las poblaciones de América Latina, objeto de estudio de las investigadoras, son sedentarias desde hace apenas seis mil años; anteriormente, en condiciones de nomadismo, es probable que se hubieran seleccionado genes asociados al empleo lento de la glucosa y a un eficiente almacenamiento de grasas, lo que permitió la constitución de grupos adaptados que sobrevivieron, explicó.

“Hoy en día, el fácil acceso a los alimentos, la falta de ejercicio y las condiciones de la vida moderna hacen que la genética de la población mexicana, en particular, y de la latinoamericana, en general, funcione en contra”, señaló.

La condición genética que permitió usar lentamente la glucosa y almacenar grasa para sobrevivir, es ahora origen de la tendencia a la obesidad; además, la conformación de un fondo genético, llamado diabetogénico, hace que los organismos sean susceptibles al desarrollo de ese padecimiento, en condición de alta disponibilidad de azúcar, reiteró.

Suplemento alimenticio

Entre los beneficios de este hallazgo puede mencionarse el diseño de un suplemento alimenticio, que ayuda a retardar las complicaciones de la diabetes mediante un mejor manejo orgánico de los carbohidratos. “Ha sido probado en animales de laboratorio, con resultados altamente satisfactorios. Ya tenemos el protocolo completo. Puedo adelantar que este año nuestro suplemento alimenticio estará disponible al público”, comentó la investigadora.