Imaginemos por un momento que el comportamiento de los mexicanos lo pudiéramos moldear a voluntad como una escultura. Las señales que captan las personas son el cincel de la conducta social, educan, inducen, determinan el límite de lo posible, marcan precedentes, construyen o demuelen; desde un simple y cotidiano semáforo hasta el veredicto de un tribunal. Las señales que tenemos en México son un pésimo augurio para quienes queremos un país sin corrupción, donde la cultura de legalidad sea la norma, no la excepción.

Mientras en otros países presidentes y altos funcionarios son encarcelados por quebrantar la ley, aquí premiamos la transa, las “travesuras”. El que Jaime Rodríguez El Bronco -señalado por la autoridad por hacer trampas- sea exonerado por el Tribunal Electoral es un monumento a la impunidad. Toda sociedad erige sus símbolos de culto, el que la nuestra tenga a tramposos impunes es señal de decadencia. Como la cultura reproduce lo que premia, habrá niños que quieran ser como El Bronco de la misma forma que hay niños que aspiran ser sicarios. Dime qué premian (valoran) en tu país y te diré cómo es su cultura.

Nos falta comprender que no hay transa pequeña; lo que sucede en lo micro sucede en lo macro. El saqueo a un camión de refrescos es un fractal (muestra a escala) del saqueo al erario. Un “diablito” para hurtar energía eléctrica, el robo hormiga de luminarias públicas, cables, alcantarillas, la ordeña de combustible son evidencia de una sociedad con tendencia al despojo, ¿extraña que de ella emanen políticos rapaces?

El argumento publicado en @SoyMexicoLider de Facebook ilustra el fractal: “Cuando usted tiene la oportunidad de robar $.30 (treinta centavos) sacando fotocopias personales en la fotocopiadora del trabajo, usted no pierde la oportunidad. Cuando usted tiene oportunidad de robar $15 (quince pesos) llevando a casa el bolígrafo del trabajo, usted no pierde la oportunidad. Cuando usted tiene la oportunidad de robar $100 (cien pesos) a la cajera que le dio cambio de más, usted no pierde la oportunidad. Cuando usted tiene la oportunidad de robar $3,000 (tres mil pesos) comprando una antena desbloqueada que toma la señal de los canales de pago, usted no pierde la oportunidad. Cuando usted tiene la oportunidad de robar $10,000 (diez mil pesos) de Microsoft al descargar un Windows crackeado en un sitio ilegal, usted no pierde la oportunidad. Cuando usted tiene la oportunidad de robar $20,000 (veinte mil pesos) escondiendo un defecto de su auto al venderlo, engañando al comprador, usted no pierde la oportunidad. Y usted no pierde ninguna oportunidad, devuelve la billetera pero toma el dinero, evade impuestos, da su dirección falsa para adquirir beneficios que no tiene derecho, etc.

“Bueno, si usted trabajara en el gobierno y cae en sus manos la oportunidad de robar $1,000,000,000 (mil millones de pesos) es seguro que, como usted no pierde oportunidad, iría a aprovechar más esta oportunidad. Todo recae en una cosa de acceso y oportunidad. (…) En países con menos corrupción se abstienen de tomar la oportunidad de robar. Aunque sea una uva del supermercado”.

La conducta se corrige con señales: límites y consecuencias. Necesitamos cero tolerancia a las faltas menores (como las de vialidad) para de ahí regenerar la conducta en órdenes mayores. Pero en lugar de eso tenemos a bribones premiados y a un candidato ofreciendo impunidad y acogiendo tramposos. La señal era haber subido a la boleta a Marichuy y a Pedro Ferriz, para decirles a nuestros hijos “los premiaron por no hacer trampa”.

Porque la corrupción es (un sistema) cultural, podemos revertir la degradación. Un video de Reforma muestra algo inaudito: en la estación del Metro Zapata, atestada, cientos de pasajeros nos devuelven la esperanza. Como si pertenecieran a otra cultura, esperan y avanzan en orden monacal; antes de abordar dejan bajar a los que están llegando. No hay empujones, patadas ni manoseos. La bestia convertida en humano. Una conducta digna de aplauso y de ser replicada (en pantallas de otras estaciones) como señal de que cambiar es posible. Ver orden induce al orden. Ver ilegalidad…

Un cliché electoral viene bien para los candidatos que en verdad quieran regenerar a México: ¡Es la cultura, estúpido!

@eduardo_caccia

VíaReforma
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Desde que Eduardo Caccia (Ciudad de México, 1962) era niño, estuvo en búsqueda para descubrir lo extraordinario y tener respuestas a preguntas paradójicas. Su deseo era convertirse en arqueólogo; la vida lo puso en otra dirección, que lo llevó a la investigación no tradicional de consumidores. Según dice, esta actividad semeja mucho a la del arqueólogo, pues consiste en escarbar profundo en las capas de la mente humana, hasta el fondo, donde están enterrados los tesoros.

Eduardo Caccia reta el statu quo muy a su manera, se nombra “Any Possibility Officer” en Mindcode, la empresa de neuromarketing que fundó para hacer innovaciones y posicionamiento de marcas. Es coautor de la metodología brandgenetic y creyente en la integración de las ciencias sociales con los negocios, para mejor entender la conducta del consumidor. Su meta ha sido ser un puente entre la academia y los negocios.

Licenciado en Administración de Empresas, Eduardo ha sido profesor universitario en la Universidad Panamericana, miembro de la Universidad de San Diego, en la Oficina de Educación Corporativa y Profesional, también ha escrito artículos sobre marcas y temas de código cultural en prestigiadas publicaciones como Expansión, Reforma, Mural, El Norte, La Jornada. Eduardo es conferencista y ha dado cientos de conferencias y presentaciones en diferentes temas, en varios países. Como observador y estudioso de la conducta individual y de grupos, ha escrito artículos para entender y mejorar la convivencia urbana y rescatar las tradiciones y los barrios temáticos de las ciudades.

Sus aportaciones han ayudado a más de cien diferentes marcas, muchas de las cuales están dentro de las 500 de Fortune: Pepsico-Sabritas, Danone, Kellogs, Nestle, Nextel, Italiannis, Lawry’s, Bimbo, Cinépolis, Tequila Cuervo, Tequila Sauza, Pedro Domeq, Casas Geo, Maseca, Promexico, TVAzteca, Televisa, Holcim Apasco, Microsoft, Mabe, Smuckers, Folgers Cafe, Tecate, Wings, Fiesta Inn, Fiesta Americana, Marlboro, Alsea, Tecate, Pepsico, Oxxo, DHL, El Globo, Coca Cola, Bacardi, Tecno Lite, Michelin, Gayosso, entre otras.